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La venta de ganado fue parcial ayer, tras la apertura de la feria ganadera de Santo Domingo de los Tsáchilas, luego de 40 días de cierre.

El funcionamiento de la feria se suspendió debido a la cuarentena que se dispuso en esa zona y seis lugares más del país, por la aparición de brotes de fiebre aftosa en el ganado. Esa medida impide la venta y traslado de animales.

fakeFCKRemoveA diferencia de otras veces, cuando se formaban largas filas de los camiones con ganado, ayer el tráfico fue normal en el kilómetro 7 de la vía a Quinindé. Allí funciona el centro de mercadeo de la Asociación de Ganaderos de Santo Domingo (Asogan).

Mientras en los corrales, los ganaderos y comerciantes finiquitaban sus transacciones, por el altoparlante se anunciaba que Agrocalidad no emitirá guías de movilización de ganado para Orellana, Imbabura, Cotopaxi y los cantones de Pichincha, como Pedro Vicente Maldonado, Puerto Quito y San Miguel de los Bancos.

En esas zonas aún sigue la cuarentena, la cual solo se levantó en Santo Domingo y El Carmen.

Otra disposición, que no gusta a los ganaderos, fue dividir los días de feria, según el tipo de ganado. Para la feria del martes solo ingresará el ganado gordo para camal. Y los jueves, solo ganado de leche y de cría (toretes).

Esta resolución reunió a ganaderos, comerciantes y técnicos de Agrocalidad. Gustavo Oñate, técnico de Agrocalidad, explicó que esa resolución no es negociable. Según él, el ganado de cría tiene mayor susceptibilidad para contagiarse el virus de la aftosa, por lo que no debe estar mezclado con las reses adultas.

La respuesta de los comerciantes fue determinante: “Díganle al señor Ministro de Agricultura que no vamos a aceptar eso”.

Ernesto Espín, un comerciante con 40 años en este oficio, indicó que el pequeño ganadero vende el ganado y vuelve a comprar toretes de engorde. “Ahora, si dividen los días tendremos que pagar doble flete al camión de alquiler.

David Espinoza, también comerciante, dijo que nadie les garantiza que los animales no se contagien con la nueva forma de comercio. “Los comerciantes acudimos a las fincas para comprar ganado. “Si la vacunación fuera estricta en cada rincón del país no habría problemas con la aftosa”.

En la reunión participó también Vinicio Arteaga, presidente de la Asociación de Ganaderos. El dirigente hizo un anuncio que sorprendió a todos, pero que ratificaron las sospechas de los ganaderos con respecto a la calidad de la vacuna contra la aftosa.

Arteaga dijo que un técnico de Agrocalidad le mostró un informe. “En ese documento demostraba que el virus de la aftosa en Ecuador tuvo una mutación, por lo que la vacuna protege al animal solo en un 25% . Esto significa que el ganadero deberá inyectar a sus reses cuatro veces al año”.

Pese a estos inconvenientes, Mario Guerrero, un ganadero de la localidad de San Jacinto del Búa , vendió sus 27 reses. Le pagaron 50 centavos la libra en pie.

Tito Andrés Rosado, de El Carmen (Manabí), no se conformó con el precio ofrecido por sus 22 reses, pero las vendió. “La mayor parte del ganado salió barato a 60 centavos por libra”.

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