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Hasta el viernes de la semana pasada, en el Área de Salud 1 de Esmeraldas se registraron 30 nuevos casos de dengue. Y el último fin de semana aparecieron
10 casos más de 20 muestras que se tomaron; es decir, suman 40.

En una semana, a esa área de Salud, la más importante de la ciudad, llegaron 70 pacientes. La mayoría eran pobladores de los barrios en donde el servicio de agua potable no llega o es irregular desde febrero pasado.

Para abastecerse compran agua de tanqueros y la acumulan en baldes, tinas y canecas que están a la intemperie. Según Roosevelt Solís, del Colegio de Médicos de Esmeraldas, la falta de precaución en el almacenamiento ha influido en el surgimiento de criaderos de mosquitos transmisores del dengue y del paludismo.

Los tanques en donde está el agua no son cubiertos y los mosquitos dejan sus larvas.

El Servicio Nacional de Erradicación de la Malaria (SNEM), en Esmeraldas, registró 131 casos de paludismo entre enero y abril del 2010. En el mismo período, pero de este año, hay 39 de paludismo.

El gobernador Lenin Lara dijo que el Comité de Operaciones Emergentes (COE) declaró en emergencia a la planta de agua de Esmeraldas el pasado 14 de mayo. La declaratoria se hizo extensiva a las áreas de salud y de educación afectadas por el desabastecimiento del líquido.

Con ello se trató de evitar un brote epidemiológico en Esmeraldas, Atacames y Rioverde, que comparten el problema del desabastecimiento de agua.

Ayer, las autoridades locales de Salud y el Gobernador analizaron la situación, la incidencia de casos; áreas afectadas y la posible declaratoria de emergencia epidemiológica. Hasta las 15:00 seguían reunidos a puerta cerrada.

El SNEM informó que se han levantado cercos epidemiológicos en las zonas más afectadas. Se toman muestras, por ejemplo, en el barrio El Paraíso, en la vía a Atacames, donde dos niños dieron positivo a dengue.

El centro de salud del Área 1 también es un referente médico. Ayer, Medardo Flores llegó cerca de las 11:00 desde la ciudadela Julio Estupiñán Tello, en el sur de Esmeraldas. “Tengo mareo y creo que puede ser dengue”, dijo mientras se le tomaba una muestra de sangre.

Junto a él estaba María Escobar, del barrio Tiwintza, en el valle San Rafael (sur). Ella cree que la población no está preparada para prevenir la proliferación de los mosquitos. “No se siguen las recomendaciones de las autoridades de salud. Si no hacemos un frente común, no podremos atacar el problema”.

“Las campañas de información deben ser más intensivas”, refiere Solís. “La ciudadanía es el primer filtro de control”.

De acuerdo con las laboratoristas del Área 1, semanalmente se toman 70 muestras a personas que llegan con los síntomas de dengue y paludismo.

Además del cantón Esmeraldas, en San Lorenzo -en el norte- también se ha registrado un importante número de casos. En lo que va del año hay 23 personas que dieron positivo en paludismo en la comunidad La Virgen.

El área afectada corresponde a las mineras que extraen oro de la zona. Los agujeros que dejan por la explotación aurífera se llenan de agua y se convierten en criaderos de mosquitos.

El SNEM aplica un plan de intervención, de seis meses, para evitar que los casos se propaguen a Ibarra y poblaciones en la frontera norte. En lo que va del año se han entregado 4 500 toldos en San Lorenzo y Quinindé.

La ayuda oficial

Tras la declaratoria de emergencia de la planta de agua de Esmeraldas, el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda dio USD 40 000 para la reparación de las bombas de agua.

La planta de agua se construyó para atender a 100 000 personas y ahora demandan el servicio 250 000. Dos nuevas bombas se instalaron para ampliar la capacidad.

La Empresa de Agua está bajo la administración del Estado. El Municipio de Esmeraldas la asumirá cuando se paguen sus deudas y se asignen recursos.

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