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El fuerte temporal deja graves daños en cuatro de las 12 provincias declaradas en alerta amarilla por la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR).

En Los Ríos, la situación empeoró en la zona rural del cantón Vinces. Si bien el río Vinces retrocedió en el área urbana, 90 recintos están totalmente inundados según informó el alcalde Francisco León. “Todo está anegado. Los cultivos no se ven, es un solo río. Calculamos que hay 30 000 personas afectadas en la zona del campo”.

Esta mañana, autoridades locales y del Ministerio de Agricultura se reunieron para hacer una evaluación de los cultivos afectados. Los habitantes de esta zona se dedican a la siembra de arroz, maíz y banano.

Los caseríos afectados son Macul, La Reforma, Rancho Alegría y  Zapotal. Además, en el sector de Santa Marta un puente de más de 40 años de construcción corre el riesgo de desplomarse por la fuerza del caudal.  

En el cantón Baba, unos 40 caseríos están aislados por las fuertes lluvias. Esto según reportes de la SNGR.

La capital de la provincia, Babahoyo, también sufre las consecuencias del invierno.  Sus cuatro parroquias (Febres Cordero, Pimocha, Caracol y La Unión) sufren ligeras inundaciones. Mientras que en el área rural, unos 25 recintos están anegados.

“Este invierno ha sido más fuerte que otros. El año pasado solo hubo inundaciones en Vinces y Urdaneta. Ahora es casi toda la zona baja de la provincia”, contó Pedro Murillo habitante de Babahoyo y ex miembro de la Defensa Civil.

En tanto, los deslizamientos y desbordamientos de ríos causan más daños en El Oro. Jorge Chamaidán, director técnico del Ministerio de Agricultura en la provincia, señaló que el cantón Balsas es el más perjudicado.

Ahí los deslaves no solo dejaron víctimas mortales. El cierre de las vías impide la provisión de insumos para las granjas avícolas del sector. “Se calcula una afectación del 30% del sector avícola, uno de los más productivos del país”, dijo Chamaidán.

Ayer, luego de una reunión de evaluación, varias autoridades realizaron sobrevuelos para identificar y cuantificar los daños. Aeronaves del Ejército entregaron provisiones para unos 50 000 pollos que no habían podido ser alimentados en casi tres días.  

Marco Reinoso, jefe de la Secretaría de Riesgos en El Oro, añadió que en otras zonas como Abañín, Zaruma y en la vía a Piñas también hubo deslizamientos de tierra. “El problema es que las lluvias no paran en la zona de las cordilleras. Toda esa agua llega a la provincia y nos está afectando”.

Reinoso además informó el desbordamiento del río en el cantón Santa Rosa. El caudal comenzó a crecer el sábado en la noche y aún su nivel no desciende.
Seis familias del barrio 29 de Noviembre fueron evacuadas. La creciente también arrastró a un ciudadano y su cuerpo aún no ha sido encontrado.

En Guayas, la intensa lluvia que inició a las 17:00 de ayer y que se mantuvo hasta esta mañana inundó varias zonas urbanas de Guayaquil. También hubo reportes en los cantones Milagro, Yaguachi, Samborondón, Jujan y Salitre (donde ser desbordó el río).

El viernes, luego de un sobrevuelo, la Secretaría de Riesgos detectó varias zonas vulnerables de la provincia. En Guayaquil, la zona más propensa a inundaciones es el noroeste, con barrios como El Fortín, La Prosperina, Bastión Popular y Flor de Bastión.

En Daule hay aproximadamente 30 caseríos inundados. Mientras que en Salitre hay unos 35 caseríos anegados.   

Desde el domingo pasado, la Secretaría declaró la alerta amarilla en 12 provincias (de la Costa y otras que tiene poblaciones en las estribaciones de la cordillera occidental).  

La decisión fue tomada luego de los informes del Centro Nacional de Análisis y Pronóstico del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMHI) y de la Sala de Situación Nacional. Los reportes señalan que las precipitaciones se mantendrán de forma continua durante los próximos días y que superarán los promedios esperados.

En Santa Elena también hay reportes de daños. En la parroquia Anconcito las intensas lluvias removieron la tierra en una zona del malecón de la localidad. Esto afectó a 86 viviendas, que corren el riesgo de desmoronarse.

La secretaria de Gestión de Riesgos, María del Pilar Cornejo, indicó esta mañana en una rueda de prensa en Salinas que 18 familias han sido trasladadas a nuevas casas, construidas por el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda. Y que en los próximos días entregarán otras más.

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