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El Consorcio Metro Express tiene ocho días de plazo para comenzar las operaciones de la troncal 2 del sistema masivo de transporte Metrovía de b. Caso contrario, el contrato firmado con el Municipio de Guayaquil podría quedar sin efecto.

Ese término fue otorgado ayer por Margarita Rodríguez, jueza Cuarta de lo Civil del Guayas, quien fue escogida, luego de un sorteo, para conocer el requerimiento judicial planteado por el Cabildo a través de la Fundación Municipal Transporte Masivo Urbano de Guayaquil.

La troncal 2, en la ruta 25 de Julio-Río Daule, debía operar desde fines del 2012, según lo programado por el Municipio. Pero un retraso en los trámites de desaduanización de las unidades, en Huaquillas, impide la puesta en marcha del servicio.

El alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, explicó que la acción judicial planteada podría determinar la terminación del contrato. “El requerimiento judicial determinará si el consorcio entró o no en mora. A partir de eso se puede o no dar por terminado el contrato.

Pero el Burgomaestre confía en que si los transportistas realizaron un enorme esfuerzo económico para adquirir las nuevas unidades, “llegarán a un pronto acuerdo con el Fisco y traer los vehículos lo más pronto desde la frontera”.

El Consorcio Metro Express, que ganó la licitación para proveer este servicio, realiza gestiones a nivel de las autoridades aduaneras a fin de conseguir facilidades para la desaduanización. Han planteado facilidades de pago para cumplir con los valores que deben cancelar, e incluso hasta una exoneración del Impuesto al Valor Agregado.

Este Diario ha intentado sin éxito una versión de César Carranza, presidente del consorcio, sobre las gestiones de desaduanización así como del requerimiento judicial.

Nebot deslindó responsabilidad del Municipio en las gestiones ante la Aduana. “Nosotros no tenemos nada que ver ni con la compra de los buses ni en los trámites de desaduanización. Si (Metro Express) quiere pagar menos al Estado es problema de ellos. Lo que tienen que hacer es cumplir con el contrato”.

Y adelantó, ante la eventualidad de dar por terminado el contrato, el llamado a una licitación nacional e internacional para escoger a una nueva empresa.

Para operar esta troncal, el Municipio de Guayaquil, a través de la Fundación Municipal Transporte Masivo Urbano, convocó a licitación para la dotación de 90 buses articulados nuevos y 90 alimentadores (55 nuevos y 35 usados).

De los articulados, apenas seis se encuentran en el Puerto Principal. Cerca de 40 están en Huaquillas y el resto sigue viajando desde Brasil, donde los fabrican.

En la Terminal Río Daule, en el norte de Guayaquil, permanecen 24 alimentadores, de los cuales cuatro son totalmente nuevos.

Marcelo Ramos, dirigente de la cooperativa Ecuador Latino, integrante del Metro Express, explicó que dentro de los 35 alimentadores usados que contempla el contrato, su grupo entra con 23 unidades. “El 2011 compramos 23 carros nuevos marca Mercedes de gran capacidad y con esos carros concursamos en la licitación”.

Esos buses han sido sometidos a un mantenimiento especial, así como a pintura en dos talleres, uno de ellos en Durán.

Federico Von Buchwald, presidente de la Fundación Metrovía, anticipó que no existen motivos legales para el incumplimiento de Metro Express. En ese sentido dijo que tanto el Municipio como la entidad que preside cumplieron a tiempo con la terminación de obras civiles y otros servicios como la construcción de los carriles exclusivos, paradas, estaciones, torniquete, fibra óptica, señalética… En el requerimiento judicial, el gerente de la Fundación, Leopoldo Falquez, indicó que el plazo de seis meses para la entrega de los buses venció el 5 de octubre pasado. Pero que un día antes, el 4 de octubre, Metro Express solicitó una prórroga hasta el 22 de diciembre para la entrega de la totalidad de la flota ofertada.

El argumento fue por “demoras aduaneras”, ofreciendo la entrega de 44 articulados las siguientes semanas y entregas parciales, según un cronograma. Pero finalizó diciembre y no llegaron dichos buses. La semana anterior solo arribaron cuatro articulados.

En las calles, los usuarios esperan que la troncal ya empiece a funcionar para movilizarse más rápido. En Pedro Moncayo y Nueve de Octubre, junto a la parada del Palacio de Justicia, Leonardo Carrera dice que esa nueva ruta le facilitará las gestiones que debe realizar tanto en el norte como en el sur.

Mariana Cárdenas, quien vive en la ciudadela del IESS, sur de la urbe, ve favorable que la nueva troncal ofrezca una ruta Express. “Se podrá viajar más rápido sin parar en cada estación. Pero dijeron que empezaban a dar servicio a fines de diciembre y no hay nada”.

Los seis articulados que están en Guayaquil sirven para la capacitación que reciben los choferes quienes conducirán los nuevos buses.


8 cooperativas socias
La nueva troncal  de la Metrovía, de 26,4 km de recorrido ida y vuelta, planea movilizar unas 250 000 personas al día.

Los buses,  de procedencia brasileña marca Scania modelo K130, tienen un costo individual aproximado de USD 316 900.

Si bien tienen  igual capacidad (37 sentados y 122 de pie) que los que circulan por Guayaquil, los nuevos son 20 cm más altos y más anchos y 30 más largos.

El 5 de abril del 2012  Metro Express fue notificado de la adjudicación del contrato para la operación de la nueva troncal.

Metroexpress  lo conforman las cooperativas Hno.Miguel, Ecuador Latino, Gran Colombia, Guayaquil Ltda., 10 de Mayo, Conquistador, Cristal, y Línea 35.

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