León Roldós

Vi y viví el 2014

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 23
Triste 4
Indiferente 0
Sorprendido 2
Contento 6

lroldos@elcomercio.org

¿Cree, usted lector, en el poder de la oración, del amor y la amistad? Yo sí, lo experimenté en el tiempo que requerí del auxilio médico ante la gravedad de la afectación cardíaca que sufrí entre mayo y julio del 2014, que obligó a una muy compleja cirugía de retirar parte del tejido del corazón y cambiar las válvulas aórtica y mitral. Al acierto de los médicos del Ecuador que luego refirieron el caso a la Cleveland Clinic y la excelencia de la preparación, del mismo acto quirúrgico y del postoperatorio que me permitieron la recuperación en menos tiempo del esperado, en evidencia del avance de la ciencia, tuve el entorno anímico y espiritual que solo la fe puede brindar.

¿Qué más vi y viví el 2014?. Un Presidente que quiere multiplicar obras y servicios, que cree que todo tiempo y espacio de gobierno resulta corto, que privilegia la confrontación, porque está convencido que en la base social siempre prevalece el ánimo que ciertos sectores deben ser castigados.

Conocí a su padre desde los años sesenta del siglo XX. A él, cuando estudiante y dirigente estudiantil en la Universidad Católica de Guayaquil y posteriormente profesional que privilegió lo académico. Siempre político y decidido a perseguir por todos los medios a quienes en su criterio afectaron al Ecuador de su juventud y de su inicio profesional. Por eso, algunos lo creyeron una especie de “Mesías” laico, aun cuando él asume ser católico.

Su voluntad aparece irresistible para quienes se supone que en sus espacios de competencia para decidir o sancionar, deben proceder sin someterse al Gobierno central.

Al ser el sustento de su ejercicio del poder la confrontación, la respuesta de sectores políticos de diversas tendencias–aun diseminadas- se aproxima a la misma práctica.

Y ahí están las corrientes y los actores de derecha y de centro. Algunos quieren amistarse con el gobierno, cual es el caso del alcalde de Quito, Mauricio Rodas, pero ¿aquello le funcionará?
Y están los de izquierda, los ecologistas y otros, compañeros iniciales de ruta del Presidente–en algunos casos, hasta los que anunciaron a esta especie de “Mesías” laico, cual es el caso de Alberto Acosta y otros. Quizás a ellos se los confronta más que a los de derecha. El caso de la orden de desalojo de la Conaie del edificio que por décadas ha ocupado, lo evidencia.

Los sectores no políticos –es el caso de los empresarios- de alguna manera se quieren excluir de la confrontación, preferirían ser invisibilizados, pero en tiempos de revolución ciudadana esto es imposible.

El 2015 posiblemente será de mayores confrontaciones, con la visión del proceso electoral del 2017. ¿Cuánto creen los contradictores del régimen es un sistema electoral confiable, no temeroso del poder político, para ajustar decisiones? Está por verse.