Marcelo Ortiz

Salario básico y salario digno

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Aunque aparentemente puede considerarse repetitivo o redundante este titular, porque el nominativo de “salario básico” siempre se ha utilizado para expresar la remuneración que recibe mensual o cada quince días una persona por su trabajo de ocho horas, sin necesidad de que se le agregue la categoría de “dignidad”, porque a través de ese monto, considerado suficiente, se han cubierto los gastos de arriendo, educación, alimentación, vestuario y transporte. Por eso, en el medio ecuatoriano siempre se difundió, al nivel popular, ese nominativo. Sin embargo, en esta época de “revolución ciudadana” cuyo contenido nadie lo asimila a pesar de diez años transcurridos, se le ha dado esa ampulosa categoría valorativa de “salario digno”, que engloba elementos tales como: la honradez, el respeto, el mérito, y el pundonor de las personas, como lo explica el diccionario.

Al 2015, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos- INEC- el monto básico ya debió situarse en $664.99, cifra que supera en el 45.12% al salario vigente de $365.00, que considerada esa enorme diferencia ya no sería suficiente para cubrir los gastos requeridos por una familia de no más de tres personas.

Esa cifra real sigue siendo desconocida e ignorada por quienes están en las alturas del poder político, hasta donde no llegan estos datos reales que percibe diariamente la base popular.
En este análisis es necesario describir los valores parciales que también se suman e integran dicho salario: a) la décimo tercera remuneración divida para 12; b) la décimo cuarta dividida para 12; c) las comisiones variables que se paguen; d) el valor por concepto de utilidades a percibir dividido para 12; e) los beneficios adicionales pagados en dinero por contratos colectivos; y, f) los fondos de reserva del 8.33%. Se aclara que, en los casos de trabajadores que no hayan laborado por un año, el cálculo será proporcional a ese menor tiempo. En ningún caso significa el pago mensual de la décimo tercera, y décimo cuarta remuneración, y de la participación del trabajador en las utilidades de acuerdo a la ley, cuyos montos seguirán percibiendo de modo íntegro, y en las fechas previstas por el art. 9 del Código Orgánico de la Producción, Comercio e Inversiones de diciembre-2010.

Por último, los patronos que no hayan dado ninguna compensación a partir del 2011, calcularán una suma obligatoria adicional que será pagada como aporte para alcanzar el salario digno, pero solamente para aquellos que hayan percibido un valor inferior al de la canasta básica familiar, y deberán distribuir hasta el mes de marzo del año siguiente, por una vez al año, entre los trabajadores que no hubieren recibido el salario digno en el año fiscal anterior, para lo cual podrán utilizar el 100% de sus utilidades, sin que abonen nada al régimen del seguro social.

mortiz@elcomercio.org