Óscar Vela Descalzo

‘El sabio ignorado’

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El Pájaro aletea otra vez en las librerías del país. Luego de algunos años de haber sobrevolado esta historia, finalmente su nueva obra eclosionó. Me consta que la pasión y la obsesión fueron las fuerzas conjuntas que lo llevaron a buen puerto, pues en varios pasajes de esa travesía, que a momentos le resultó angustiosa, estuvo a punto de abandonar el barco.

Lo positivo es que el libro ya está aquí para el disfrute de los lectores, no solo de los lectores del Pájaro Febres Cordero, que son muchos, sino también para aquellos que no-le-pueden-ver-ni-en-pintura (y que dicen que son muchísimos más), pero que igual lo leen siempre y, bien sea remordidos, atragantados o esbozando una sonrisa en secreto, disfrutan o se atormentan con sus textos.

Para escribir esta nueva novela, que en realidad es una amalgama de crónicas, investigación, autobiografía e historia de ficción, el Pájaro no la tuvo fácil, pues, además de la rigurosidad y exigencia con la que lleva sus proyectos literarios, se encontró con un personaje extraordinario, situado en un contexto histórico ideal, pero con escasa información sobre una buena parte de su vida pública y de su intimidad. Pero un narrador maduro como él no se iba a dejar vencer por cualquier minucia, y al final encontró el tono y la voz ideales para darle vida y recuperar la memoria perdida de Jacinto Jijón y Caamaño, el sabio ignorado.

Mucho es lo que podemos conocer en el nuevo libro sobre este hombre que, además de millonario, noble, historiador, investigador, arqueólogo, lingüista, sociólogo, ideólogo conservador y escritor, fue candidato a la presidencia de la República (algo que hoy quizás le avergonzaría a él mismo entre tantos presuntuosos sin mérito que aspiran al poder), y fue también el primer alcalde de Quito elegido por votación popular.

En las páginas de este libro hay varias referencias a la Circasiana, esa maravillosa y señorial casa del norte de Quito que perteneció a la familia Jijón Caamaño, y en la que hoy funciona el Instituto de Patrimonio Cultural del Ecuador y el Archivo Histórico de la ciudad. En ese mágico espacio transcurre buena parte de la vida del personaje de esta obra, la vida misma de Quito y las figuras más notables de la época, y también varios pasajes de la niñez del autor que visitó algunas veces por distintas circunstancias la misteriosa y fascinante mansión.

Conservador de ancestro y convicción, Jacinto Jijón y Caamaño vivió la época romántica de la política ecuatoriana, pero también sufrió los avatares de la lucha fragorosa entre liberales y conservadores, y la inquina de sus enemigos que lo arrastraron más de una ocasión al exilio.

Escribir un libro no solo es un desafío que demanda trabajo, precisión, entusiasmo, hondura y meticulosidad, sino también un proceso en el que el escritor, como las serpientes, se deja la piel vieja entre las nuevas páginas de su obra.
En buena hora por el Pájaro, que
sigue construyendo jaulas para encerrar sus palabras.