Lolo Echeverría Echeverría

Revolución productiva

valore
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
17 de December de 2011 00:02

Mi amigo Damián siempre fue optimista y candoroso; fue comprensible que se entusiasmara con las propuestas de la revolución productiva y sus programas CreEcuador, EmprendEcuador, InnovaEcuador. Convencido de que tenemos un Gobierno que “apoya el desarrollo de una sociedad de propietarios” y que intenta, de verdad, “democratizar las oportunidades”, decidió crear una pequeña empresa de servicios y averiguó los pasos que debía seguir.

Lo primero, según se enteró, era constituir la empresa en la Superintendencia de Compañías y lo hizo con auxilio de un abogado y un notario que le ayudaron a elegir un nombre que no estuviera registrado. Inmediatamente obtuvo el RUC en el SRI, siguiendo las instrucciones. Realizadas estas primeras gestiones se dedicó a planificar la oferta de servicios, contrató un experto que diseñó el logotipo de la empresa y se dedicó a buscar un local para su oficina. Confiaba en obtener, de alguno de los programas de la revolución productiva, un pequeño crédito para capital de operación, hasta conseguir clientes.

A los 6 meses recibió un aviso del SRI informándole que estaba retrasado en la declaración de impuestos. Acudió al SRI y explicó que había formado una pequeña empresa de servicios que todavía no empezaba a operar; le pidió que le explicara la notificación que había recibido.

El funcionario le pidió el número del RUC, se levantó a imprimir unos formularios y le entregó aconsejándole que consiga la ayuda de un contador. Para que no se sorprenda, le dijo a Damián, le voy a adelantar lo siguiente: usted debía haber hecho su declaración de impuestos desde la fecha en que obtuvo el RUC, aunque no haya tenido ingresos; la multa por no hacer la declaración, según el instructivo aprobado en octubre es de USD 500 mensuales, de modo que usted está debiendo, a la fecha, USD 4 500.

Mi amigo Damián sufre sobresalto al relatar la historia. Si todavía no puedo empezar la operación de la empresa, ¿cómo es que ya debo multas? ¿Si el instructivo se aprobó en octubre, cómo es que aplica esa tarifa desde mayo? La repuesta, según Damián, fue muy escueta. Yo solo soy encargado de darle la información. La ley ya existía, lo que se aprobó con el instructivo es solamente el modo de aplicarla. En ese caso, será mejor que cierre la empresa, había comentado Damián, como pensando en voz alta. El comentario no quedó sin respuesta. Para cerrar la empresa, primero tiene que ponerse al día en los pagos. El candoroso Damián está algo deprimido, se esfumó su idea de ser un nuevo emprendedor en la sociedad de propietarios. Ahora deberá conseguir un crédito, ya no para capital de trabajo, sino para pagar la osadía de haber soñado.