Washington Herrera

Reformular la CAN

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15 de November de 2011 00:01

Imperó el sentido común cuando los cuatro presidentes andinos resolvieron continuar el proceso de integración subregional, porque si hay cuatro países con un alto grado de homogeneidad humana, social y económica son Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú.

En lugar de destruir hay que reformular a la CAN, incluso para cuidar la posición del Ecuador, pues la vigencia de los Tratados de Libre Comercio firmados por Colombia y Perú exige que se defina qué va a hacer nuestro país si, por ejemplo, el arroz de Estados Unidos desplaza a las ventas de arroz ecuatoriano a Colombia causando grandes pérdidas a nuestros arroceros, si la leche en polvo y la carne de pollo barata de EE.UU. penetra por las fronteras porosas a territorio ecuatoriano perjudicando a nuestros productores; qué haremos si el banano colombiano se vende a mejor precio porque pagarán menos impuestos en Europa, poniendo a los bananeros ecuatorianos en una competencia desigual o si las flores colombianas se exportan sin aranceles a Estados Unidos y las del Ecuador comienzan a pagar cuando se acabe el ATPDEA en el 2013, dejando a nuestros floricultores en franca desventaja. Estos y otros productos agropecuarios recibirán un severo impacto con motivo de los TLC suscritos por Colombia y Perú con EE.UU., Canadá Unión Europea y muchos otros tratados bilaterales que seguramente vendrán.

Ahora vivimos otros tiempos, los de un regionalismo demasiado abierto que terminará por socavar las bases de la unidad andina si no se reformulan los compromisos reales y si se continúa solo con la retórica engañosa. La reformulación de la CAN es vital para el Ecuador como país urgido de producir más bienes y servicios para la exportación a fin de cuidar la vigencia de la dolarización. Lo que ya vendemos a Colombia y Perú debemos poder seguir vendiéndoles bajo las mismas condiciones preferenciales, y esto debe tenerse en cuenta en la reformulación de la CAN, en un marco de buena y sincera vecindad, pues el Ecuador pagó recíprocamente esas preferencias, abriendo su mercado a favor de las importaciones provenientes de Colombia y Perú.

Como no podemos remover estos hechos cumplidos cabe una reformulación de las normas andinas que prevean medidas positivas como la participación del Ecuador a través de ventas de insumos, materias primas y productos intermedios para la manufactura de productos terminados que Colombia y Perú exporten a los países del norte, siempre que permitan las normas de origen de las mercaderías. Todas estas dificultades las debemos confrontar porque no pactamos un TLC con EE.UU., y ahora es demasiado tarde, como tampoco pactaremos un TLC con Europa por diferencias de enfoque sobre estos tratados. Como consecuencia de todo esto, las inversiones productivas con fines de nuevas exportaciones se irán a Colombia y Perú.