Sebastián Mantilla

En la recta final

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13 de February de 2013 00:03

Estamos a las puertas de un nuevo proceso electoral. A diferencia de otros comicios en donde ha existido mucha expectativa de quien podrá ser el próximo Presidente de la República, en esta ocasión las cosas han estado más que apagadas y deslucidas. Posiblemente porque todos sabemos quién va a ganar.

Rafael Correa, muy seguro de su victoria, se ha dado el lujo de no ofrecer nada. Sus "ideas-fuerza" no fueron propuestas concretas para su tercer mandato sino frases sin mayor trascendencia como "Ya tenemos Presidente" o "Vota todo 35".

Sus esfuerzos han estado centrados en lograr mayor representación en la Asamblea, en lugar de sacar mayor diferencia con el que viene atrás.

Todo esto ha sido posible por un conjunto de estrategias realmente efectivas. Aumento del bono de la pobreza. Campaña de comunicación constante. Control de la información en los medios públicos. Gestión relativamente exitosa en ciertos sectores como la construcción de carreteras. Afianzamiento de su liderazgo político a costa de agudizar la crisis de los partidos y del sistema político. Neutralización de todo lo que pueda sonar a oposición. A más de ello, el manejo ideológico de las grandes masas ha sido un éxito. Nadie pregunta. Nadie cuestiona.

De otra parte, la oposición sigue en un estado de sopor y somnolencia. Carentes también de ideas y con mucho temor desde el inicio, no han querido dar pelea al candidato-Presidente. Han dejado que la confrontación se reduzca a Gobierno y medios de comunicación. Esa es la razón por la cual los siete contendores no han podido con Correa.

No se trata de caer en una inútil disputa de quien insulta más. Se trata de mostrar al electorado de que tienen la fuerza y la decisión para poder hacer realidad todo lo que proponen.

Tampoco han hablado de los riesgos que tiene para el Ecuador un nuevo mandato de Correa. La actual concentración de poder y la poca independencia de las otras funciones del Estado. El peligro que va a tener el control de los medios de comunicación si eventualmente se aprueba la ley de comunicación.

Da la impresión que la disputa se ha dado entre los candidatos de oposición para lograr el segundo lugar y, con ello, captar los votos de un grupo importante de la población que es "anticorreísta". En este sentido, el que logre posicionarse en segundo lugar probablemente se vea beneficiado por el voto útil de quienes no quieren más de lo mismo.

Una de las novedades tendrá que ver con la Asamblea. Los partidos que logren llegar en primero, segundo y tercer lugares tendrán un mayor número de asambleístas.

En esto primarán fundamentalmente las nuevas reglas electorales. Reglas que no favorecen a las minorías sino a los grandes partidos y movimientos. Veamos, en todo caso, qué pasa el próximo 17 de febrero.