Abelardo Pachano

Una propuesta audaz

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En esta Asamblea General, NN.UU. cumple 70 años de existencia y tiene interés en dejar una huella particular en la historia del mundo contemporáneo. Ha preparado el borrador de una decisión que pone en vigor los objetivos mundiales del desarrollo para el año 2030.

En el año 2000 ya dio el primer paso al establecer las conocidas Metas de Desarrollo del Milenio (MDS por sus siglas en inglés), que debían cumplirse precisamente este año. Y, a pesar de las dudas iniciales sobre su ejecutabilidad, los resultados han sido elocuentes. Muchas se superaron y otras estuvieron muy cerca de lograrse.

Javier Solana, distinguido político español, en un interesante artículo “Otro Gran Salto hacia el Desarrollo” aborda el tema con gran oportunidad, reconoce que la acción de NN.UU. puso en la agenda mundial los problemas sociales y, resume lo conseguido: La pobreza extrema se redujo en el 33%, limitándola a un poco más de 800 millones de personas. La mortalidad infantil disminuyó al 50% y la maternal en el 45%. Hay 15% más de personas con acceso al agua potable. Ingresan a primaria el 92% de los niños frente al 83% de inicios de siglo. Los afectados con HIV-sida se redujeron en 40%. La cooperación de los países desarrollados aumentó el 66%.

Ahora, vistos estos resultados, lo que busca NN.UU. es más atrevido, pero no por ello imposible de lograr. Por supuesto, requiere del compromiso político de todos los gobiernos del mundo miembros de este organismo. Y a todos los quiere como activos participantes de un sistema integrado. A los desarrollados ya no los ve como cooperantes, pues su capacidad de mejora del bienestar propio está ligado, mucho más que antes por los nuevos equilibrios macroeconómicos, a lo que ocurra en el mundo emergente y subdesarrollado.

Por eso el plan se denomina Metas Sustentables de Desarrollo (SDG por sus siglas en inglés). En resumen son 17 metas con 167 objetivos (así los clasifica Solana), entre las cuales se destacan: Eliminar (como se lee: Eliminar) todo tipo de pobreza. Alcanzar la Seguridad Alimentaria. Promover y conseguir la implantación de la Agricultura Sustentable. Establecer sistemas de educación de alta calidad para toda la niñez y juventud. Asegurar el acceso a Energía y Agua Potable a todo el mundo. Imponer políticas que neutralicen el Cambio Climático.

El reto es audaz, pero encomiable. Hay que encontrar los recursos para conseguirlos. El esfuerzo vale la pena. Eso lleva a políticas que se sometan al escrutinio internacional. Cedan soberanía. Aseguren la vigencia de la ley. Cuiden los recursos públicos. Se cree empleo en un marco de respeto a la inversión.
De esta forma, con Estados responsables y solidarios con los demás, que cumplan su papel, es posible hacerlo.