15 de July de 2010 00:00

Producción petrolera

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Miguel Macías Carmigniani

En mi artículo editorial del 15 de abril pasado, manifesté mi preocupación por el cambio de modalidad de los contratos de participación celebrados con las empresas petroleras, por contratos de prestación de servicios con una nueva modalidad.

En mi opinión, ninguna petrolera importante vendrá al Ecuador a explorar y a explotar nuestro petróleo, si no se le otorgan condiciones lo suficientemente atractivas para arriesgar en un país como el nuestro, las centenas de millones de dólares que se requieren para tal efecto.

Al cambiar las ‘reglas de juego’ de los contratos petroleros, de tal manera que en ellos se establezca que en el caso de incremento del precio del barril de petróleo solo el Estado tendrá derecho a beneficiarse del mismo; no constituye un aliciente para invertir en nuestro país.

No cabe aplicar la ‘ley del Embudo’, en ningún tipo de contrato.

Dudo que vaya a venir inversión nueva con ese tipo de reformas.

Esto tal vez pudiera ser aceptado solo por las compañías petroleras estatales chinas que tienen especial interés en el país.

Recordemos que parte de nuestro crudo ya está comprometido con Petrochina, en virtud del préstamo otorgado por 1 000 millones de dólares, a una tasa del 7,25por ciento anual, por el que Petroecuador le entrega 96 000 barriles diarios.

Según noticias de prensa, Petroecuador se verá obligada este año a recortar 140 millones de dólares del monto que pensaba invertir.

Si esto es cierto, ¿cómo va el Estado ecuatoriano -que atraviesa por una situación de iliquidez- a tomar control de los campos petroleros de las compañías extranjeras que se nieguen a invertir recursos para mejorar su producción?

La amenaza surgida de expropiar los campos petroleros de las compañías que se niegan a firmar nuevos contratos no va a surtir el efecto deseado.

La consecuencia de no invertir en explorar y explotar nuestro petróleo será nefasta para un país cuyo presupuesto en más de un 25por ciento depende de la producción petrolera.

El panorama petrolero ecuatoriano es oscuro, pues como el propio ministro Pástor ha anunciado, la inversión petrolera ha caído de 772 millones de dólares en el 2006 a 490 millones estimados en el 2010 y se prevé que caiga a 80 millones en el 2013, debido a la falta de inversión extranjera en ese sector, todo lo cual ocasionará que el Estado en el período 2010-2013, deje de percibir aproximadamente 3 300 millones de dólares.

Ojalá que el Gobierno tenga éxito en la negociación de los contratos petroleros con las compañías privadas y en la licitación de los campos no explotados del suroriente ecuatoriano, donde aparentemente existen reservas de 120 millones de barriles de crudo, aunque yo tengo dudas al respecto.

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