Fernando Larenas

Presidente de la Sinfónica

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2 de September de 2014 00:00

En el ocaso de un verano frío y tenso por los temblores, a lo cual se suma el cierre de la principal carretera que conecta con el norte del país, apareció la noticia confirmada y contrastada de que el Gobernador del Guayas fue designado presidente de la Orquesta Sinfónica de Guayaquil. Eso se confirmó el miércoles y en la madrugada del jueves comenzaron las primeras réplicas en Twitter.

El tuitero Nemo Nobody, desde Buenos Aires, comenzó la serie con este diálogo surrealista: Presidente Panchana ¿cuándo van a presentar ‘La bella durmiente’ de Tchaikovsky? La respuesta: “Yo sabía que ‘La bella durmiente’ era de Disney”. A los pocos minutos el profesor Hoax, desde Quito, replicaba así: Presidente Panchana, qué opina del ‘Claro de luna’ de Beethoven. Respuesta: “El Inamhi dijo que va a estar nublado esta noche, no sé si se podrá ver”. En medio del despliegue arrollador de mensajes, otra vez Nemo Nobody escribió: “Les recuerdo que esta cuenta, atendida por su propietario, hace chistes sin ánimo de ofensa”.

Por ahí fue que me decidí a entrar porque en la red se hablaba de un tema que en lo personal me apasiona. Asimismo, sin ánimo de ofender, esto fue lo que escribí: Presidente Panchana, ¿qué le parece la sinfonía inconclusa de Schubert? Respuesta: “Me encargaré de exigir que esa obra sea terminada”. Apareció entonces Mashi Negrito (así se firma él) con esto: Presidente Panchana, ¿me da su apreciación sobre ‘La cabalgata de las Valkirias’ de Richard Wagner? Respuesta: “de caballos con Jairala por favor”.

Nunca imaginé que un tema como la música sinfónica generara tantas emociones en la red. El tuitero, el que se identifica por su nombre, pero también el ‘troll’ es una persona que se desahoga a través de uno de los pocos espacios que quedan para la comunicación libre, sin censura previa, sin el temor de ser enjuiciado por los entes de control de la información, sin autocensura. Como consecuencia de esto, al día siguiente de una tendencia que se mantuvo por nueve horas (apenas un punto más abajo del accidente de Tambillo) apareció un ‘troll’ para defender el nombramiento.

Al igual que a otros tuiteros, el ‘troll’ me ofreció la presidencia de la Sinfónica de Guayaquil. Mi cordial respuesta fue que yo no estoy capacitado para presidir una institución de tanto prestigio. Lo he dicho en otras ocasiones, mis conocimientos musicales son empíricos y estoy consciente que por muy bien que conduzca un carro me negaría rotundamente a pilotar un buque.

Parece que el Gobernador se molestó por el ‘trend topic’ del jueves y le ofrezco disculpas, todo fue con ‘animus jocandi’. Me da la impresión que hemos perdido el sentido del humor y también aquello que se destacaba en las Selecciones de Reader’s Digest: “La risa es un remedio infalible”, tal vez el más efectivo para sanar la gravedad que causa el poder.