León Roldós

Para nada Poncio Pilato

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 12
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 9
Contento 107

Personaje despreciable. Al entregar a Jesús a quienes querían crucificarlo, lo estaba condenando a la muerte. Prefirió lavarse las manos y abstenerse de actuar.

El 2 de abril del 2017 no vaya a actuar como Poncio Pilato. Debe votar por una de las dos opciones en la papeleta de elección presidencial. Anular el voto o sufragar en blanco, significa lavarse las manos. Su voto –sumado a los de los otros ciudadanos- va a decidir el futuro del Ecuador para usted y los que vienen después.
La democracia y la libertad valen más que cualquier oferta electoral.

Todo lo demás habrá que decidir y aún confrontar, de ser el caso, pero sin que se criminalice discrepar.

En los diez años recientes, los más castigados por la criminalización desde el poder han sido los compañeros iniciales de Correa, los de las nacionalidades indígenas y sectores de izquierda. Las ideologías nunca deben estar por encima de la libertad para pensar, hablar, actuar, coincidir o discrepar.

¿Es conveniente para la democracia la opción de la prolongación de la acumulación de todo el poder público por una fuerza política con un caudillo insustituible?.

Un símil, si hay quien controla la cancha, designa a árbitros y jugadores; y, es dueño de las bolas y de los uniformes, aun cuando no esté en la cancha, así como instruye las decisiones, ¿el juego será imparcial?.

Un país se desarrolla cuando disminuyen los pobres, porque pasan a ser de clase media, y ésta va mejorando significativamente en ingresos, posibilidad de invertir y calidad de vida, para esto se requiere todo apoyo del Estado. Mientras tanto, los de menores ingresos requieren salud y educación gratis, pero de calidad, fuentes de trabajo, vivienda digna a costos aceptables en relación a sus ingresos, y otros programas solidarios.

En los regímenes totalitarios, se lucra políticamente de que haya pobres y más pobres. Su existencia es materia del discurso demagógico y de resentimiento social. De disminuir la pobreza, se les agota el discurso.

El Presidente Correa, semanas atrás, señalaba que en Venezuela la equidad podría calificarse de once sobre diez. Quizás, pero es equidad – o igualdad – en condiciones casi de miseria. Literalmente hay hambre. Lo que se oculta es que en el entorno del poder se acumulan nuevas grandes fortunas, sobre las que se acusa formas de lavado de dinero.

Hay temas muy sensibles como la impunidad protectora de la corrupción y el riesgo de que por la vía de la imposición del dinero electrónico como medio de pago con obligación de las entidades financieras a canjearlos con dinero efectivo, se afecte a la dolarización, en que debe haber pronunciamiento explícito de los dos finalistas. Sus efectos podrían ser devastadores.