Miguel Rivadeneira

Cambios para beneficio propio

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Cuando se conoce que el Presidente de Nicaragua va por una nueva reelección pero hoy con su esposa como compañera de fórmula se confirman los mismos cambios familiares pero con distintos discursos. Antes los Somoza que por décadas abusaron de su pueblo, con una dictadura sanguinaria, hoy con un discurso de izquierda y una fachada aparentemente democrática cometen abusos: concentración del poder, una Legislatura totalmente oficialista, con la destitución arbitraria de 28 legisladores opositores, una justicia dependiente y todo a su favor.

Tuve la oportunidad de seguir de cerca el proceso político de ese país, incluso con varias entrevistas que quedan en el registro histórico. Mantuve el último diálogo que diera el dictador Anastasio Somoza Debayle, julio 1979, antes de que caiga del poder. Fue tenso y duro, vía telefónica al búnker en donde se refugiaba, en el que reconoció el vil asesinato del periodista estadounidense, Bill Stewart (ABC News) cometido esos días a cargo de la Guardia Nacional y que fue el detonante para su salida en poco tiempo y posterior huida a Paraguay, en donde fuera asesinado.

Luego entrevisté a los miembros de la junta de gobierno provisional nombrada entonces en la clandestinidad y que se encontraban en Costa Rica, Violeta Barrios viuda del asesinado periodista Pedro Joaquín Chamorro, el empresario Alfonso Robelo y el intelectual Sergio Ramírez. Todos destacaron la lucha en su país para recuperar las libertades, la democracia, la independencia de las funciones, la eliminación de los abusos del poder, encarnados en la familia Somoza. Sin embargo, tiempo después también reconocieron que con el cambio el poder conducido desde la dirección del Frente Sandinista, que en nombre de la revolución izquierdista cometió abusos.

Este es otro de los ejemplos de cómo tanto los gobiernos de derecha, igual los denominados de izquierda, han cometido arbitrariedades en nombre del pueblo pero con discursos diferentes. No se sirve al país sino que se han servido en su nombre para beneficio grupal, del movimiento de gobierno, personal y familiar. Igual ha sucedido en otras naciones con signos de revolucionarios.

En Venezuela cuando se ha denunciado a la familia de Chávez de haberse enriquecido con el abuso del poder. Qué decir de Argentina y la familia de los Kirchner, a quienes se les ha encontrado millones de dólares en efectivo y en cuentas personales y el notable crecimiento de su patrimonio. Experiencias que deben ser reflexionadas para decir no más a la perpetuación en el poder de los mismos, aunque cambien de nombres y discursos, que antes criticaron para seguir iguales caminos de los abusos, arbitrariedades, escándalos y corrupción y que evaden la fiscalización con organismos de control y una justicia sometida al gobernante de turno.