Miguel Macías

Perdón y remisión

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1 de March de 2012 00:01

El presidente Correa, en mi opinión, debido sobre todo al escándalo que internacionalmente causó el ya famoso juicio penal iniciado por injurias contra diario El Universo, los hermanos Pérez y Emilio Palacio, decidió como parte ofendida solicitar a los jueces de la Corte Nacional de Justicia que ratificaron la sentencia condenatoria en contra de estos, el cese de la pena impuesta por medio de la figura jurídica del perdón establecida en el art. 113 del Código Penal.

La pena en el presente caso incluye tanto a la prisión como a la multa, según el art. 51 del mismo Código.

Así también, el Presidente solicitó la remisión o condonación de la obligación de que los sentenciados paguen solidariamente los daños y perjuicios en la cantidad de 40 millones de dólares, de conformidad con los artículos 1583 num. 5 y 1668 del Código Civil, que establecen que las obligaciones se extinguen en todo o en parte por la remisión y que la remisión o condonación de una deuda no tiene valor, sino en cuanto el acreedor es hábil para disponer de la cosa que es objeto de ella.

En este tipo de delito (injuria calumniosa), el cese de la pena por medio del perdón y la remisión de la obligación de que los querellados paguen solidariamente por los supuestos daños y perjuicios ocasionados, da por terminado el proceso penal que el presidente Correa inició contra diario El Universo, sus directivos y su ex director de Opinión.

La decisión del Presidente de perdonar a sus querellados no cubrirá el altísimo costo que este, la Función Judicial y el país entero han tenido que pagar por el desprestigio internacional causado, tanto por la forma como se ventiló el juicio como por las dudas generadas respecto a quién fue el verdadero autor de la sentencia de primera instancia; por la campaña de descrédito en contra de la prensa, el riesgo de las libertades fundamentales como la libre expresión y, por la desproporcionada indemnización que varios jueces le concedieron al economista Correa, lo cual no tiene parangón en ningún país civilizado.

El precedente jurisprudencial sentado por este juicio penal es nefasto porque en él se involucró a una persona jurídica y se resolvió condenar a los directores de un diario, que en mi opinión, no son responsables por lo publicado con firma de responsabilidad por uno de sus articulistas. Temo que este dará lugar a que se presenten demandas similares, en corto plazo. Las acciones legales iniciadas ante los organismos internacionales por parte de los querellados deben culminar con la declaratoria de nulidad de este juicio.

Esperemos que en el Ecuador se respete el derecho a la libertad de expresión, el derecho a disentir de la opinión de los demás y que todos breguemos por mantener la libertad de opinión y pensamiento indispensable en toda democracia.