Gordon Ross

Pena de muerte en China

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14 de June de 2011 00:00

El Gobierno de China se esfuerza por disminuir la cantidad de delitos pasibles de ser castigados con la muerte, pero las ejecuciones siguen superando a las del resto del mundo.

Este país disminuyó en febrero la cantidad de delitos que reciben la máxima pena, de 68 a 55.

La medida siguió a la presión sostenida de especialistas chinos que sostuvieron que era injusto que se ejecutara a mucha gente por delitos triviales. Primero convencieron al Partido Comunista de que dispusiera contar con la aprobación del Tribunal Popular Supremo para dictar la máxima pena y para dejar sin efecto las confesiones obtenidas bajo tortura.

En 2007, el Tribunal Supremo asumió la responsabilidad de revisar todas las condenas al máximo castigo. A fines de mayo decidió suspender dos años las ejecuciones que no fueran consideradas inmediatas, otra medida para disminuir la matanza legal.

También señaló en un informe que la pena capital solo debía aplicarse a una "ínfima cantidad" de personas responsables de "delitos extremadamente graves".

No se sabe a ciencia cierta el impacto que los cambios tendrán en la cantidad total de ejecuciones, pues rara vez se aplicó el máximo castigo para los 13 delitos eliminados este año. La mayoría de las veces se dictó en casos de asesinatos con agravantes y casos de narcotráfico a gran escala. Con seguridad, nada de eso vaya a cambiar pese a las reformas.

El Gobierno no difunde cifras oficiales de personas ejecutadas. Amnistía Internacional estimó que China mata a 1 000 por año. La organización no divulgó información el año pasado en protesta por las ejecuciones secretas, pero la Fundación Dui Hua, con sede en San Francisco, estimó que en 2009 fueron poco menos de 5 000.

La pena de muerte concentra un gran apoyo de la población. Una encuesta realizada por Sina.com, el mayor portal de noticias de este país, señaló que más de 75% de los consultados dijo estar a favor de ese castigo extremo, y solo 13,6 % en contra.

"Ojo por ojo, diente por diente. Estoy a favor de la pena muerte", señaló Yu Dahai, gerente de 24 años en la ciudad de Dandong, en la central provincia de Hubei.

Yu está en contra de la decisión del Tribunal Popular Supremo de suspender las ejecuciones 2 años porque la corrupción del sistema legal llevará a liberaciones anticipadas y más delitos.

Pero hay indicios de que el apoyo al máximo castigo disminuye.

Un estudio realizado en 1995 por el Instituto de Leyes, la Academia China de Ciencias Sociales y la Oficina Nacional de Estadística señaló que 95% de los chinos estaba a favor de la pena de muerte. Pero en 2006, una encuesta de Netease a 16 000 personas, concluyó que los partidarios de la pena capital habían bajado a 83% de los consultados, y luego cayó 8%, según Sina.com.