Oswaldo Jarrín R.

Los Brics en la economía global

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17 de julio de 2014 00:00

La VI Cumbre de los países Brics, realizada en Fortaleza en estos días, asocia a las cinco potencias de economía emergente, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, países que sin embargo de no haber conformado un verdadero bloque económico, son los que más rápidamente se han incorporado a la economía mundial, con apertura al mercado, estabilidad macroeconómica, inversión externa directa y calidad en la educación.

El eje de cooperación Brics, trata de vincularse habilidosamente con Sudamérica a la que califican como prioritaria para ejercer influencia geopolítica en la región.

Los objetivos son atractivos, puesto que plantean el desarrollo sustentable y la inclusión social, a ser logrados con el crecimiento económico inclusivo, para alcanzar un nuevo orden mundial, menos dependiente, al cual jalonan las dos potencias Rusia y China promoviendo un sistema multipolar.

Estas potencias emergentes asumen una representación global, por considerarse con su desarrollo económico, mucho más cerca de los países del centro en donde se encuentran los G-7, G-20 y organizaciones como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que desde Bretton Woods administran las relaciones económicas y financieras, con capacidad de intervención especialmente cuando hay desajustes económicos en los países.

La intención de los Brics es de modificar la arquitectura financiera global, con la creación de un Banco de Desarrollo, NDB, integrando sus reservas con el propósito de disponer de un fondo de urgencia que les permita afrontar contingencias financieras, reduciendo así la dependencia del dólar estadounidense.

Esta propuesta de fortalecimiento de las relaciones Sur-Sur tiene un enorme atractivo para los países de la periferia, en su lucha contra la pobreza y la inequidad y embona con la fractura geopolítica promovida por la Alba, para acabar con el dólar en Latinoamérica creando el “ Banco del Sur” y un sistema de pagos con divisa virtual, como paso previo a una moneda física regional, que podría ser el “SUCRE”.

Queda por comprobar la eficacia de las iniciativas, teniendo como referencia lo que ya ocurrió en enero de este año, cuando el Sistema de Reserva Federal, FED, en sus operaciones de mercado abierto, redujo su compra de bonos en USD 10 000 millones, con lo cual en un efecto cascada, desestimuló el crecimiento económico, porque redujo las divisas a los bancos y compañías y la inversión externa, por retiro de capitales en las economías emergentes, afectando a los mercados de valores, tasas de interés y liquidez de los países, llevando a desequilibrios financieros y económicos.

El desafío con una estrategia innovadora tendrá un costo que se hará sentir en los países, en forma proporcional a su fortaleza económica y dependencia; sin soslayar que las políticas que rijan serán las de China, por su inversión de casi el 50% en el Banco Brics.