Carlos Jaramillo

El petróleo y sus altibajos

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A propósito de la estrepitosa caída del precio del crudo a escala mundial, con el consiguiente impacto negativo para la economía de numerosos países, entre ellos Ecuador, es oportuno recordar algunos hitos de nuestra historia petrolera, especialmente en lo relacionado con tan esencial componente de esa actividad.

La pionera de la explotación del ‘oro negro’ en nuestro país es la compañía Anglo Ecuadorian Oilfields Ltd., que en 1925 inició la extracción en la península de Santa Elena, con 1 226 barriles diarios. Y si bien han transcurrido 91 años, aún obtiene un promedio de 835 barriles.

El 17 de agosto de 1972 se realizó la primera exportación de crudo proveniente de la Región Oriental, durante el Gobierno Nacionalista Revolucionario (dictadura militar), al precio de 2,34 dólares; 308 238 barriles extraídos por la Texaco.

Desde entonces, el precio mínimo se registró en 1998, en el gobierno de Jamil Mahuad: 6 dólares; en cambio, el máximo histórico se inscribió en junio del 2008, en el gobierno de la revolución ciudadana: 123 dólares, apogeo que impulsó el criticado dispendio obsesivo, pero luego vino el declive y el presidente Correa aseguró, en la sabatina del 28 de marzo del 2015, que su equipo estaba preparado para casos extremos, inclusive así cayera el precio a 20 dólares, lo cual entonces se consideraba improbable y la semana pasada aceptó que “la situación es insostenible, el precio actual del crudo no cubre ni siquiera el costo de la extracción y solo queda ajustarse a este vaivén...”.

Asunto complejo es también el referente al parque Yasuní, catalogado como uno de los más importantes santuarios de biodiversidad del planeta. Con la intención de preservarlo incólume, el Mandatario propuso en la Asamblea de la ONU, en setiembre del 2010, que la comunidad internacional aportara con la mitad del monto que nuestro país obtendría por el aprovechamiento de esos yacimientos, iniciativa que tuvo respaldo retórico de varios organismo nacionales e internacionales, pero fracasó en la práctica, esto es en la compensación económica. Ante lo cual, el 15 de agosto del 2013, anunció, “con profunda tristeza pero con absoluta responsabilidad con nuestro pueblo”, que ponía fin a dicha iniciativa y que se extraerá el crudo de los pozos del ITT.

Enfatizó que, pese a la diferencia de costos, se utilizará tecnología de punta y se tomarán precauciones para reducir al mínimo posible la afectación a este espacio privilegiado, en el que aún viven tribus no contactadas. Parece que, por ahora, hay un compás de espera para la cuestionada explotación de los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini.

A propósito de esta situación surge otra inquietud respecto al pago del usurero y enigmático anticipo otorgado por China para que sea cubierto con petróleo, si, como queda dicho, el costo de obtención del crudo es actualmente superior el precio de venta.