Jorge Ribadeneira

Ojo, seguridad social

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
12 de May de 2013 01:15

Un ciudadano destacado pero a veces polémico, el Corcho Cordero, está asumiendo el manejo del IESS y no nos resistimos a la tentación de publicar los conceptos sobre la seguridad social escuchados durante una breve conversación con un experto, Marco Proaño Maya.

¿Cómo ve la universalización de la seguridad social? La Constitución vigente -responde muy serio-consagra la universalización de la Seguridad Social, pero si no hay un equilibrio financiero y presupuestos institucionales, puede provocar el deterioro económico del sistema. El porcentaje de la población nacional que cubre el IESS -considerando los afiliados cotizantes y pensionistas del seguro general, los afiliados cotizantes y pensionistas del régimen especial del Seguro Social Campesino, los pensionistas del riesgo del trabajo y los hijos menores de 18 años- es de 5´362.000 personas, lo que representa el 40.7% de la población economicamente activa. El número actual de jubilados es de 287.400 y 394.600 pensionistas. Según los cálculos actuariales, las prestaciones de salud rebasan los recursos que les corresponde legalmente. Y la disponibilidad de recursos para el pago de pensiones de jubilación y montepío puede agotarse ya que el Estado no cumple con la obligación de cubrir el 40% de las pensiones en curso de pago.

¿Aumentar la edad, Marco? La legislación sobre Seguridad Social está revisando la edad mínima de jubilación en orden a verse elevada la expectativa de vida. Pero esta decisión de elevar la edad de jubilación debe ser progresiva y ordenada. En la ley vigente del año 2001 ya se consideró que se podía modificar la edad para jubilarse tomando en cuenta la expectativa de vida. En el artículo 185 inciso tercero, imperativamente se dispone que la edad debe ser revisada obligatoriamente cada 5 años.

¿Una nueva ley? La nueva Ley de Seguridad Social, no debe depender de intuiciones políticas ni de la apreciación discrecional de los tecnócratas. Debe debatirse públicamente con la participación de todos los sectores interesados y más allá de apreciaciones y posiciones se debe actuar con seriedad, responsabilidad y sensatez, porque está de por medio el futuro de la seguridad social y de ella depende la vida, la salud y la dignidad del ser humano.

¿Y los cálculos actuariales ? En cualquier sistema de seguridad social, ya sea este un sistema de reparto intergeneracional o un sistema de ahorro individual, es imprescindible que existan estudios y cálculos actuariales. Es responsabilidad del Estado y de las instituciones que administran la seguridad social en el país, que frente al pago de prestaciones y previo a cualquier modificación de las mismas, se realicen estudios y cálculos actuariales con el fin de garantizar el equilibrio financiero del sistema. El Estado no debe recurrir a los recursos destinados a la Seguridad Social para otros fines a la misma.

Y se acabó el espacio. Gracias, Marco.