Jorge Ribadeneira

No llores por mí, Argentina

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Canta la Tri. Pero la afición y la prensa argentinas están dolidas y furiosas con su equipo y sueltan más de una lágrima y una exclamacion. Pésimo debut. Nos sorprendió el Ecuador y nos ganó bien -dicen- pero el fútbol ecuatoriano no era nada para nosotros antes del partido. Qué chasco. Nos dio mucha pena y un poco de verguenza. Y ahora ¿cómo nos va a ir en las eliminatorias? Bueno, esperamos tener a Messi. Ya hemos visto que Argentina sin Messi no llega ni al “Ecuador”. Claro que esta derrota tuvo sabor histórico. Desde hace 22 años nadie nos ganaba en el estadio Monumental. En1993, Colombia nos hizo otra terrible mala pasada. Nos ganó 5-0. Pero no esperábamos que este domingo el pequeño Ecuador nos gane 2-0 y, además, nos brinde una lección de fútbol práctico con una buena defensa y unos temibles ataques por las puntas, con un Toño Valencia imparable.

Todo eso y más dijo la prensa argentina y algo muy interesante añadió el sufrido entrenador gaucho Tata Martino, a quien la prensa le dio una dosis de palo. “Yo dije que el Ecuador tenía algunas individualidades que nos podían dar malos momentos”.
Argentina está triste y Ecuador feliz. Los che argentinos rememoran que el foot ball les llegó muy pronto en los barcos ingleses y su Asociación se fundó el 1 de enero de 1901. Desde entonces suman una colección de títulos sudamericanos y dos mundiales, además de una colección de estrellas encabezada por Maradona y Di Stéfano.

Al Ecuador todo le llegó tarde por su ubicación. El primer encuentro internacional jugó apenas en 1938, en los Primeros Juegos Bolivarianos, realizados en Bogota. El resultado fue amargo. Perú 9-Ecuador 1. Luego entró a los sudamericanos y más de una vez le aplicaron -entre ellos los argentinos, por cierto- una decena de goles y el título de colista. Pero fue escalando posiciones paulatinamente y ahora ostenta la concurrencia a tres mundiales: Japón 2002, Alemania 2006 y Brasil 2014.

Los últimos encuentros internacionales, en la Copa America, fueron de bajo nivel y las eliminatorias para el Mundial de Rusia no despertaron entusiasmo. Más aun surgió la inquietud de que el primer rival era la potencia argentina y se jugaría en el estadio del club River Plate. Ya es de imaginarse la alegría ecuatoriana de una victoria bien calificada, justa y capaz de arrancar una lágrima al poderoso rival.

Todo bien hasta hoy. Lindo. Le ganamos a la Argentina en su casa. Pero las eliminatorias sudamericanas son tremendamente difíciles y duran dos años. Diez equipazos en dos vueltas. Una vez más jugaremos con Argentina, pero en Quito. Chocaremos también con Brasil, Uruguay, Chile, Perú, Colombia, Paraguay y Venezuela.

El martes próximo con Bolivia en el estadio Atahualpa. Vaya una rogativa para que al entrenador argentino-boliviano Gustavo Quintero y a nuestros jugadores -con el Toño a la cabeza- les vaya bien. Menos mal que el primer paso ya está dado y terminó con una interesante canción entonada por la Tri: “No llores por mis goles, Argentina”.

jribadeneira@elcomercio.org