Jorge Ribadeneira

Unos minutos de chismografía

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La Constitución de Montecristi trazó cuidadosamente sus esquemas y decretó que luego del 23-F viniera un período de calma dedicado al Gran Jefe, suspendiendo las concurrencias a las urnas hasta el 2017. Cuando no hay elecciones no hay propaganda ni bullicio.

En ese período estamos, pero el “revés” del 23 de febrero dejó sus huellas y surgió la idea de la reelección indefinida total, que determinó una lucha soterrada entre la consulta popular y las enmiendas. Todo con poco espacio para la chismografía, algo lógico cuando no hay candidatos ni elecciones a la vista. Ahora, con la baja del precio del petróleo, los temas son más bien económicos. Se trata, sí, sobre la política pero en grandes líneas.

¿Cuál será la decisión final del presidente Correa sobre la jornada electoral del 2017? Hay que esperar hasta el 2016. Uno de los brazos derechos del Jefe, Vinicio Alvarado, propuso un día que Correa no compita el 2017 y vuelva a Carondelet el 2021. Luego retiró su propuesta.

El Presidente anota que no quiere seguir de largo hasta el 21 y más, pero tendrá que pensarlo si no aparece un buen postulante aliancista. La oposición sueña en la unidad y, como siempre, sigue dividida.

En eso estábamos cuando se tomó unas vacaciones el ‘exvice’ Lenin Moreno y, de pronto, volvieron los chismes. Circuló una versión, afirmando que el Presidente, en su visita a Ginebra, le había hablado sobre una posible candidatura por Alianza País, para el 2017. No hubo nunca una confirmación o algo por el estilo. ¿Fue un invento de la chismografía? Por ahí quedamos.

Moreno vacacionó moviendo las frutas y no se anduvo por las ramas. Dijo de frente que no está de acuerdo con la reelección indefinida y defendió a Bonil, humorista igual que él. Y algo más sobre la fanesca de Cuenca y una menor confrontación entre ecuatorianos. Puntos suficientes para mover la chismografía en un Ecuador que durante buen tiempo venía oyendo lo mismo. La pregunta más inocentona fue ¿el popular Lenin quiere eso? ¿Qué? Lo que sabemos. El exvicepresidente tuvo que aceptar la llamada de atención de Alianza País y decir que no.

Claro, que no busca el poder -algo feo y terrible- pero que creía que su amigazo Rafico, el mejor Gran Jefe de los últimos 100 años, tampoco debía gobernar más de 10 años. Todo esto haciendo votos porque aparezca un aliancista joven y prometedor. Y aceptando la crítica respetuosa (pero dolida) de doña Doris Soliz y talvez del resto de Alianza País.

La chismografía duró unos minutos -o unos días- y el país volvió a sus temas del día. El Presidente espera que pase un mes para volver a reunirse con los empresarios. El vicepresidente Jorge Glas viaja a las provincias para mover el tema de la matriz productiva. La Asamblea sigue tratando sobre las enmiendas. Todos con los sueldos rebajados. La Conaie sigue su lucha por el edificio. Y la oposición habla bien de las vacaciones del exvicepresidente Lenin Moreno.

jribadeneira@elcomercio.org