Juan E. Guarderas

Ghostbusters

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El texto a continuación es inédito, una verídica convocación traducida del francés de un grupo de intelectuales para una aventura en el cementerio más célebre, el Père-Lachaise. Para información, Allan Kardec es posiblemente el espiritista francés más renombrado, quien se creía la reencarnación de un druida galo, enterrado en aquel lugar. El autor de la carta pretende ser un sucesor.

“He aquí, amigos míos, el llamado definitivo. El Père-Lachaise nos espera con los brazos abiertos, o talvez se trate de sus piernas, por donde entraremos hacia las entrañas oscuras del misterio… Es el momento de mover nuestros derrières e intentar un verdadero experimento para descubrir la naturaleza del mundo del más allá.

Estaba esperando que coincida una luna llena y que todos estén aquí para fijar una fecha. Pero a fuerza de esperar se envejece mucho; hay que reemplazar la paciencia por un poco de la impaciencia esencial, aquella que desencadena las más bellas aventuras. Me doy cuenta que mucha planificación destruye el propio plan… hay que actuar.

Sobre todo acabo de encontrar una médium en la que tengo mucha confianza; ella es perfecta, una cat woman de la noche. Pero abandona París pronto, consecuentemente solo tenemos el próximo fin de semana para ejecutar nuestra peripecia. Por lo tanto la noche que iremos a dormir al célebre cementerio será la del sábado 14 de julio.

Le Plan: Nos introduciremos en esta ciudad de la muerte en sus horarios de apertura. Todos habiendo previsto sus vestimentas para aguantar el frío, habiendo tomado suficientes provisiones –alcohol y otros venenos– nos esconderemos antes del cierre de las verjas.

Cuando nuestros espíritus estén en total soledad en este ambiente infernal, saldremos de nuestras fosas y comenzaremos a invocar a fantasmas, ángeles, demonios, vuestras pasadas reencarnaciones, Oscar Wilde, Chopin, Max Ernst, Georges Perec y sobre todo Alain Kardec. Les despertaremos, invocaremos su sabiduría y su perversión para que ellos nos desvelen sus pensamientos más graves. Ya tengo un libro que me parece legítimo para que nos guíe y conjuraremos los hechizos más agresivos.

El médium será la vía por la cual las verdades nos lleguen, y voilá. Con la sed de experiencias intensas y verdades descubiertas satisfecha, con un bagaje aventurero-vivencial más rico que nunca, el sol se levantará, se verá el alba desde este magnífico lugar y finalmente abandonaremos estos dominios, este mundo maldito, para adentrarnos en el nuestro… una vez más.

Si ustedes piensan como yo y están conscientes que a cada instante morimos un poco más, que cada segundo que pasa nos acercamos a ese lugar mórbido y silencioso, entonces únanse a mi. Vengan a mi mano y coman de ella la experiencia más sórdida de su vida.

Siempre suyo
XXXX Kardec”