Diario El Tiempo de Colombia

La montaña mágica del libro

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Fabio Martínez

A raíz del avance incontenible del mundo virtual y sus repercusiones en la empresa editorial, muchos críticos apocalípticos han anunciado la muerte física del libro.

Desde 1988 visito la Feria del Libro de Bogotá (Filbo) y, para gozo del espíritu, siempre me encuentro con una montaña mágica de títulos que anuncia que pasarán aún varios años para que el libro de papel desaparezca de nuestra vida.

Desde el invento de Gutenberg, este maravilloso objeto de la cultura lleva más de 500 años de historia. Una cultura tan antigua no se acaba de la noche a la mañana.

Hoy estamos asistiendo a una transición tecnológica que ha repercutido a favor del libro. Quizás las generaciones futuras solo leerán a través de la pantalla de un computador, una tableta o un celular, como ya está ocurriendo.

Aquellos que amamos el libro de papel con sus finos pliegues y su olor a tinta, en el futuro seremos una cofradía de lectores, pequeña pero exclusiva. Lo cierto es que el placer de la lectura jamás se perderá.

El mundo editorial es complejo, puesto que allí confluyen dos universos que no necesariamente coinciden entre sí: el mundo de la cultura y el mundo de los negocios.

El editor exitoso es aquel que siempre busca un equilibrio entre la calidad literaria y la economía. El editor usurero es quien no ve el libro como un artefacto de la cultura sino como una mercancía.

Siempre me han llamado la atención las editoriales universitarias y las editoriales independientes, que con bajos recursos, vienen enriqueciendo nuestro legado literario.

Las editoriales universitarias se caracterizan por difundir las investigaciones de sus docentes. Textos en profundidad que el lector los puede adquirir en la feria, donde se destacan, entre otras: Universidad Nacional, Universidad de Antioquia, Universidad del Valle, Universidad de los Andes, Universidad Javeriana, Eafit y el Instituto Caro y Cuervo.

Entre la montaña mágica de libros que este año nos brinda la Filbo, recomiendo al lector algunos títulos: ‘Contratono’, de María Gómez Lara (Premio Loewe, España 2015); ‘Diario de los seres anónimos’, de Omar Ortiz (Mirada Malva); ‘El excelentísimo Gabo y los burros costeños’, de Jotamario Arbeláez (Caza de libros); ‘Gabito nuestro de cada día’, de Álvaro Suescún (Collage Editores); ‘El beso de la Gioconda’, de Juan Manuel Roca (Sílaba); ‘El vuelo negro del pelícano’, de Felipe Agudelo (Sílaba); ‘Oralidad y orfandad de Pedro Páramo’, de Fabio Jurado (Común Presencia); ‘Las muertes inconclusas’, de Gonzalo Márquez (Común Presencia); ‘Los niños’, de Carolina Sanín (Laguna libros); ‘La secreta’, de José Nodier Solórzano (Torre de palabras); ‘Albacea de la luz’, de Orietta Lozano (Cuadernos Negros); ‘La baronesa del circo Atayde’, de Jorge Eliécer Pardo (Cangrejo Editores); ‘Al pie de la letra’, de Alejandro López (Aurora Boreal); ‘Bohemian Rhapsody’, de Carlos Pardo Viña (Pijao Editores); ‘Manos de pianista’, de Paula Sanmartín (Taller Rocca) y ‘El sicario en la novela colombiana’, de Óscar Osorio (Univalle).