Pablo Ortiz García

Léxico de conventillo

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19 de July de 2013 00:05

Algo de positivo contiene la Ley Orgánica de Comunicación (LOC), y esto es que debe ser cumplida por todos los habitantes de Ecuador, sin excepción. Pero, ¡esto no es nada nuevo! De acuerdo. Este principio casi universal del Derecho hay que atarlo con el artículo 61 de la LOC, que califica como contenido discriminatorio todo mensaje "que tenga por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos". Esto garantiza no ser atacado por cualquiera que tenga a su alcance un micrófono, o una cámara, o tinta para redactar.

Pero si un ser humano es vilipendiado a través de la radio, televisión o prensa escrita, la LOC le concede el derecho de réplica (24), es decir, toda persona atacada de manera que afecte su dignidad, honra o reputación, los medios de comunicación que directamente lo han ofendido, o a través de ellos se lo ha hecho, le concederán, gratuitamente, el mismo espacio para responder a los improperios recibidos por quien los profirió, sea un político, un periodista o cualquier ciudadano. La Ley sanciona lo que califica de contenido violento, esto es, el uso intencional de la palabra contra uno o varios habitantes de este país (66).

Este análisis lo realizo como consecuencia del libro de Andrés Páez, 'Mi voz en el Parlamento', que contiene sus pronunciamientos en el seno de la Asamblea Nacional, en el período 2009 al 2013. Según se sostiene en dicha obra, en la sesión del Pleno de julio 26 de 2011, dio lectura a un listado de insultos, la mayoría de ellos dichos por un personaje con libre acceso a medios de comunicación, sobre todo públicos. El asambleísta Páez leyó los agravios con el objeto de que la gente recuerde quién los expresó. A Dios gracias, este tipo de ofensas, por la LOC expedida por este Gobierno, ya no deberían oírse. Fueron afrentas dichas con violencia. Es de esperar que se entierren y desaparezcan insultos, tales como, "alcalde garrotero", "amargada", "aniñaditas", "antipatriotas", "arribistas", "bestias salvajes", "bocones", "bruto", "canalla", "cara de estreñido", "cloaca con antenas", "corrupto", "enano fachin", "enano latin l over", "farsante", "gordita horrorosa", "idiota", "ignorante", "imbéciles", "ladilla", "ladrón", "mentiroso", "miserables", "mujer nefasta", "narcopolíticos", "pelafustanes", "pelucones", "periodicuchos", "perros rabiosos", "pillos", "porquería de gente", "prensa corrupta", "prensa mezquina", "puercos", "sátrapas", "tipejo", "trogloditas", "trompudos", etc.

Este vocabulario de conventillo, sería desterrado gracias a la LOC. Si ello no ocurre, los medios públicos y privados utilizados para ofender, deberán conceder un mismo espacio a los injuriados, y si ellos también ultrajan a quien los insultó, esto será como "el cuento del gallo pelón".