León Roldós

¿Correa con Alzheimer?

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Puede ser. Nadie está libre de ese riesgo. El alzheimer es una enfermedad cerebral que causa problemas con la memoria.

Parece que lo sufren las jerarquías eclesiásticas que primero niegan hechos de acosos y violaciones sexuales, pero, ante las evidencias, expresan que no los recuerdan.

Sobre el caso Singue, el ex presidente ha expresado: “La venganza de los sinvergüenzas. Ahora estoy ‘involucrado’ en el ‘caso Singue’, del cual ni siquiera había escuchado hablar, hasta hace pocos meses. La persecución es evidente, pero todos callan. …”. Marzo 4, 2018.

La historia: Dygoil estuvo en un consorcio que operó campos marginales -el costo de producción de un barril no llegaba a USD 8, promedio- entre éstos el de Singue. Cuando se decide migrar al contrato de prestación de servicios, ofreciendo a Dygoil tres pozos más en el campo Singue, disparan el supuesto costo que se le reconocería al consorcio en que estaba Dygoil a USD 29.3, pero, en enero del 2011, por un problema de requerimiento de garantía no se avanza.

La décima ronda petrolera se inició el 16 de junio del 2011. Recién el 23 de septiembre de 2011, se constituyó el Consorcio DGC, integrado por las compañías: Dygoil (60%) de Ecuador y Gente Oil Development Ecuador LLC (40%) de California , EE.UU., a fin de presentar las ofertas para la exploración y/o explotación de petróleo. El 26 de septiembre de 2011, ese Consorcio presentó al Comité de Licitaciones la única oferta que se dio para la operación del bloque Singue, pasando a reconocerse al Consorcio citado el costo de USD 33.5 por barril.

¿Qué ha puntualizado el contralor Celi? Que todo se habría ido amarrando, porque el gerente de Dygoil envió al presidente Correa una comunicación fechada el 26 de enero del 2011. En esa nota de enero, Dygoil aspiraba a que se fijara el costo en USD 29.3 por barril, después de “varias reuniones” con la comisión negociadora. Dygoil estaba manejando información privilegiada antes de la convocatoria a la décima ronda petrolera, con la circunstancia adicional de colocar de interlocutor suyo al Presidente de la República. Se cumplía lo de “donde manda capitán, no mandan marineros”.

Lo peor fue que el costo estimado se elevó en 8 meses a USD 33.5 por barril (USD 4.2 por barril, 14,33% de incremento). La ganancia, por el excedente en el precio de exportación, se redujo a la mínima expresión, aun pérdida por el evento de caída del precio.

La copia de la comunicación de 26 de enero del 2011, está autenticada -el 2 de febrero del 2018- por la Directora de Gestión Documental de la Presidencia de la República.

La evidencia de uso de información privilegiada anterior a la ronda petrolera, y el injustificado incremento del costo de producción, ¿quedarán en la impunidad?