León Roldós

Las movilizaciones del 8 de marzo

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En todo el mundo las hay por el Día de la Mujer. No hay causa ni motivación más sublime que ésta.
En Quito, el Gobierno organiza una marcha por el aniversario 18 del feriado bancario. ¿Habrá hecho alguna similar en los 10 años que está en el poder?, no la recuerdo. Hoy parecería que la hace como parte del proceso electoral de segunda vuelta, porque el candidato opositor por años fue el principal de un banco.

Lasso ocupó funciones públicas en el gobierno de Mahuad, pero no tomó decisión alguna sobre el feriado bancario, el congelamiento de depósitos o la liquidación de éstos con papeles ganándose diferencial alguno. De hecho, ese banco en ningún momento tuvo problemas de liquidez para depender de medidas como las señaladas. Lo puntualiza el informe sobre el feriado bancario de la Comisión que Correa designó el 2007, presidida por uno de los economistas de más prestigio del Ecuador, Eduardo Valencia, que en cambio si estableció la responsabilidad de Pedro Delgado, pariente del Presidente Correa, cuya fuga – indiciado por otros delitos- fue permitida por el propio Presidente.

Y en el hipotético caso que Lasso haya sido responsable del feriado bancario, ¿Por qué en diez años, nada se hizo para sancionarlos? ¿Tan grave la cobardía del poder frente a un banquero?
Cuan censurable los hechos de la semana anterior en que se cometieron actos de agresión en las oficinas del banco. Se expresó que eran manifestaciones del derecho de expresión, ¡qué caretucos!

Yo voy a privilegiar expresar mi solidaridad –realmente intento hacerlo todos los días del año- a las mujeres que honran los espacios que ocupan, con entrega y aun sin descanso; y, a aquéllas a las que aún no se les ha hecho justicia. También a las que han sido y son víctimas de la marginación, de la represión y del agravio del poder, en singular y en colectivo, en el Ecuador y en todo el mundo.

No honran a las mujeres los que las utilizan como que fueran comodines, sino los que les permiten o generan reales opciones de responsabilidad. Es tan despreciable el que ejerce violencia contra una mujer, como aquél que la utiliza.

Y, en lo familiar, usted, lector amigo, ¿realmente ama a su madre y a su compañera?, seguro que sí, quizás a veces hace falta que lo evidencie. Hoy comprométase a cumplirlo.

Hoy también debe haber la oración para quienes se fueron antes de nosotros, madres, cónyuges, que nos dieron la vida y las de nuestras descendencias. La mejor forma de honrarlas será aportar para un Ecuador de libertad y respeto, sin miedos ni cobardía.

Las mujeres junto a la Cruz son parte de la redención de la humanidad. Los Poncio Pilato que se lavan las manos siempre serán deleznables.