Jorge Ribadeneira

Velasco Ibarra y don Buca

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Durante su último período -1968 a 1972- don Buca (Assad Bucaram) fue la gran preocupación del presidente Velasco Ibarra. Consideraba impropio que un árabe nacido por casualidad en el Ecuador y se autotitulaba “patán de noble corazón”, sea el tipo más opcionado para ganar la Presidencia en 1972. ¿Qué hacer? Velasco Ibarra y su ministro de Gobierno, Jaime Nebot Velasco, hicieron todo lo posible. Le desterraron, dijeron que no nació en Ambato en 1916 -como registraba su cédula de identidad- sino en Líbano. Mas aún acudieron a un último recurso.

Proclamaron que, luego de una minuciosa búsqueda, habían llegado a la conclusión de que ese feo y tosco nuevo dueño del partido Concentración de Fuerzas Populares (CFP) no se llamaba Assad Bucaram Elmhalim sino Fortunato Khoury Buraye y que, por lo tanto, no merecía -no podía, legalmente- ser candidato y menos presidente del Ecuador. Pese a que don Buca estaba, una vez más, en el destierro, la tremebunda denuncia no rindió el efecto deseado. Velasco Ibarra, líder del sufragio libre, sufrió mucho con el problema planteado.

Assad Bucaram era el vendedor caminante de casimires, el tipo que se instaló en Guayaquil para seguir con su negocio, el jugador de básquetbol de buena estatura que se volvió jorobado y de convirtió en fundador del equipo campeón del cesto Athletic y presidente de la Federación Deportiva Nacional, en todos los casos mostrando honradez, según las versiones difundidas. Pero por sobre todo, don Buca registró su ascenso cuando se apoderó del partido CFP fundado por Carlos Guevara Moreno, un personaje nacido en Licto, Chimborazo, que fue “el mejor ministro (junto a Camilo Ponce)” de Velasco Ibarra, pero fracasó cuando buscó la Presidencia. Guevara Moreno tuvo un descuido y don Buca terminó apoderándose del cefepismo, ganando las elecciones locales y provinciales, soñando en Carondelet.

Velasco Ibarra vivió una quinta presidencia ingrata, afectado, entre otras cosas por problemas económicos. En junio de 1970 asumió la dictadura. Según contó más tarde, en el ambiente militar había preocupación por el problema “don Buca”, más aun cuando se aproximaba la era petrolera del país. Años más tarde, luego de anotar que Assad Bucaram era un hábil demagogo, dijo “yo iba a respetar la elección. Pero me dijeron que el Ejército estaba muy inquieto de que un extranjero- que por casualidad había nacido en Ambato- pueda ser el jefe de las Fuerzas Armadas del Ecuador”.

En febrero de 1972 el general Guillermo Rodríguez Lara, Bombita, asumió el Gobierno del país y Velasco Ibarra cayó por cuarta vez. Ocho años más tarde, don Buca logró que su sobrino político Jaime Roldós sea elegido presidente pero pronto, en 1980, se enfrentaron. Roldós murió en un polémico accidente aéreo el 24 de mayo de 1981. Assad Bucaram falleció poco después, el 5 de noviembre de 1981, por un problema cardíaco. Hace 35 años.