Carlos Jaramillo

‘Irresponsabilidad’

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26 de May de 2012 00:02

A la sui géneris inauguración del aeropuerto internacional de Tababela, anunciada para el 12 de octubre, sin contar con una vía directa de acceso, se suma otro caso, así mismo calificado de inconcebible, desconcertante, etc.: la adquisición de sofisticados equipos para el tratamiento del cáncer sin disponer de los búnkeres para su instalación y funcionamiento.

El Instituto de Seguridad Social abrió en el 2009 el concurso público para la adquisición de tres aceleradores lineales (modernos aparatos de radioterapia), tres simuladores (tomógrafos) y tres sistemas de dosimetría (cálculo de dosis de radiación) de última generación para el tratamiento de enfermos de cáncer en los hospitales de Quito, Guayaquil y Cuenca.

Participaron tres firmas oferentes y el 3 de febrero del 2010 se adjudicó el contrato a Jon & Die Medical, representante de la Casa Elekta, por el valor de USD 10,5 millones. Se le abonó un anticipo del 70% y se comprometió a entregar esos sofisticados aparatos, de última generación, en septiembre de ese año. Pero yacen en una bodega particular. Lo cierto es que hasta ahora no funciona ninguno de esos equipos, ante lo cual la Contraloría General del Estado ha efectuado un examen especial y ha determinado errores en esta adquisición y que desde el inicio no ha habido la planificación ni la coordinación necesarias. Enfatiza en sus conclusiones que adquirir esos equipos sin contar con el espacio físico donde debían instalarse es una irresponsabilidad” y ha establecido “indicios de responsabilidad en contra de más de una docena de funcionarios IESS .

El problema es más grave si se considera que, según estadísticas del IESS, hasta el año pasado se han registrado en las tres regionales 6 170 pacientes oncológicos, tratados en clínicas privadas con un costo de USD 24,9 millones.

El Director General del IESS ha explicado que no se podía prever el tiempo que duraría la construcción de los búnkeres, porque dependen de terceros y que, por ejemplo, demoró tres meses la autorización de la Dirección del Ambiente para sacar un “árbol histórico” (secoya) del espacio destinado para esa obra en Quito.

Todas las trabas han sido superadas y que en el plazo de cinco meses, esto es en octubre de este año, funcionarán los equipos y ha manifestado que las consistencias ante la Fiscalía, para lo cual ha contratado a un abogado penalista, ya que los abogados del IESS son malos, por lo cual ya los está botando.

Un aspecto preocupante es que la tecnología en este campo avanza a pasos gigantes, de tal manera que los equipos adquiridos ya pueden resultar obsoletos cuando comiencen a operar, pero el Gerente de Jon & Die Medical ha informado que, de acuerdo al contrato, los quipos son modelo 2009, pero que una vez instalados se actualizarán los ‘software’ con su última versión y que los simuladores serán reemplazados.