Rodrigo Fierro

La investigación científica

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5 de December de 2013 00:01

Se trata de un tema pertinente si, como parece en la recategorización de las universidades realizada por el Consejo de Evaluación, Acreditación y Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior (Ceaaces), a la investigación científica se le asignó un valor determinante.

Está bien que antesde pasar adelante nos pongamos de acuerdo en "definir los términos", paso metodológico obligado. Para ello recurriremos a la Real Academia Española de la Lengua. Investigar: "Realizar actividades intelectuales y experimentales de modo sistemático con el propósito de aumentar los conocimientos sobre un determinado tema". Aunque parezca redundante: investigación "La que tiene por fin ampliar el conocimiento científico". Es decir, el no va más por el momento, el hasta donde se ha llegado con la utilización de tecnologías de frontera. Pocos investigadores ecuatorianos han participado en tales extremos.

Ello no obstante, en un pequeño país como el nuestro, no es cosa del otro mundo realizar investigación científica. La sistemática, la que aborda grandes temas metódicamente y van ampliando el conocimiento científico, y por ello sus resultados son publicados en revistas científicas de prestigio, las indexadas. Demandan tiempo, abordan temas relacionados con la problemática nacional, ese mundo de incógnitas como es el caso ecuatoriano, o de desafíos importantes para nosotros como darles un valor agregado, competitivo, a nuestros productos naturales.

Lo antedicho requiere importantes recursos económicos, aparte de contar con investigadores de buen nivel, a tiempo completo, muy bien remunerados, y a quienes se les asegura estabilidad. Investigaciones científicas sistemáticas, al presente tan solo pueden hacerse si se cuenta con laboratorios que utilicen tecnologías de punta, costosísimas pero que resultan la mejor inversión. Nuestro país puede llegar a tal nivel en el entendimiento de que el único camino es concentrar esfuerzos en dos o tres institutos nacionales de investigación, complementados con centros universitarios, muy pocos la verdad, en los que la investigación en determinados campos sea una actividad permanente, de frutos incuestionables.

La recategorización de las universidades, la realizada por el Ceaaces, a mi juicio adolece de una visión que no se compadece con nuestra realidad y es producto del deslumbramiento que produce la alianza entre docencia e investigación científica en las grandes universidades de los países desarrollados. Las universidades nacionales, todas ellas, debieron ser categorizadas por la formación que reciben sus egresados. Por hoy, la investigación científica un referente. Desatino mayúsculo exigirle a la Universidad Central que en apenas cuatro años, desde su renovación, cuente con el resultado de investigaciones científicas sistemáticas.