Abelardo Pachano

Inquietudes nacionales

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1. ¿Qué opinión tiene de las recientes declaraciones del presidente Rafael Correa acerca de que “académicamente” el país no está en crisis?

No sé cuáles pueden ser las argumentaciones académicas para negar una realidad evidente y lamentable: el Ecuador está en una recesión clara. Al mirar las proyecciones del PIB del 2015 -porque todavía no hay datos preliminares del cuarto trimestre-, el crecimiento del 0,4% sostenido por el BCE, solo se lo consigue aceptando una acumulación fenomenal de inventarios en las empresas (Item que forma parte de la inversión nacional). Al poner las cifras razonables, que se reportan y tienen consistencia en la serie histórica, el PIB cae cerca del 1%. Para el 2016, las estimaciones de instituciones respetables como el Banco Mundial reportan una posible caída del 2%. Y puede ser mayor dependiendo de la capacidad de financiar las brechas macro del país.

Si esto es cuestionable (es decir la recesión) y no basta para explicar todo el enjambre de relaciones económicas internas en un ambiente de estrés muy fuerte, podemos basar el sustento de la crisis en la convivencia de déficit fiscal no financiado; déficit externo y contracción monetaria (caída del 12% de los depósitos y cierre crediticio, tendencia que se mantiene este año), despido de trabajadores, deudas impagas (morosas) del Gobierno, de Petroamazonas, del IESS, desconocimiento de obligaciones internas al seguro de salud, descapitalización del Fondo de Pensiones.

¿Si no hay crisis por qué pusieron las salvaguardias? ¿Entonces, cuál es la razón del recargo arancelario en ciernes? ¿Por qué piensan reducir el anticipo del Impuesto a la Renta? ¿Por qué caen las recaudaciones de impuestos? ¿Por qué emiten TBC? ¿Por qué le venden bonos al BCE y usan las reservas internacionales? ¿Por qué despiden empleados públicos? ¿Por qué eliminan o consolidan algunas, creo que son ocho, instituciones públicas?

En dónde queda la afirmación, cierta, del Gobierno de la pérdida del 7% del PIB por la caída de las exportaciones petroleras. Acaso no se siente la declinación de las actividades nacionales (reducción de ventas) por falta de demanda e imposibilidad de financiar los capitales de trabajo por el cierre crediticio.
Desconocer la crisis solo puede tener una razón política: acusar a otros cuando se vuelva inmanejable por los daños hechos al desestabilizarla con tanto comentario negativo. Pero los hechos son lo que son y no otros.

2. ¿Cómo interpreta los continuos cambios en la Gerencia del Biess, que ha tenido seis cabezas desde el 2010?

Desde el momento mismo en que se presentó la propuesta de su creación, creí y sigo creyendo que es una institución que no aporta valor y ha generado una enorme confusión, con el debido encarecimiento, en el manejo de los recursos del sistema de pensiones y salud. Ya existía la Comisión de Inversiones, que hacía su papel, con eficiencia, costos moderados y una infraestructura razonable. Las cuentas del IESS siempre estaban consolidadas y respondían a una gestión unificada, centralizada.
Ahora, este banco tiene cientos o tal vez más de 1 000 empleados y en sus balances no se reflejan los fondos del IESS que recibe, pues lo hace a través de fideicomisos. Obviamente, tiene una enorme responsabilidad en las decisiones de inversión que ha tomado y toma todos los días sobre los fondos encargados para su manejo.

La inestabilidad gerencial señala la presencia de un ambiente de gestión comprometido con la política, el Gobierno propiamente dicho y no con los preceptos técnicos de la seguridad social. Los gerentes saben que algunas decisiones no tienen sustento que no sea la necesidad de atender una necesidad fiscal o la conveniencia política. Prefieren separarse a poner en riesgo la integridad de su patrimonio e incluso su trayectoria personal. No hay otra forma de ver lo que pasa en esa institución.
Eliminar el Biess y volver a la estructura operativa y financiera anterior del IESS sería muy saludable.

3. ¿Considera, como sostienen sectores de la oposición, que este Gobierno ha destinado muchos recursos para la construcción de ‘elefantes blancos’? ¿Esos han sido gastos innecesarios?

Hay demasiados ejemplos de inversiones mal planificadas, sin sentido de prioridad o de necesidad. Ya le pasó lo mismo al Ecuador en los inicios de la etapa petrolera y ahora repite la lección. Las experiencias no se aprendieron y estamos de regreso a la realidad que conocimos a lo largo de nuestra historia. Se acabó el superciclo de la abundancia. Somos un país que solo vivirá de su esfuerzo, del ahorro, la prudencia y más que nada de la sensatez.

4. ¿Qué se debería esperar luego de la visita del Presidente de Turquía? ¿Qué atractivos ofrece el Ecuador a ese país?

De lo que conocemos es posible que se firmen varios acuerdos de cooperación e inversión. Turquía está en la lista de países con el cual se negocia un acuerdo de libre comercio. Si se lo hace con buen criterio, es indiscutible que el país tendrá beneficios. Siempre es bueno abrir la economía a las relaciones internacionales.

5.- ¿Qué opina del seguro de desempleo?

Es una herramienta de enorme valor como mecanismo de apoyo, normalmente temporal, de plazo definido para minimizar los daños sociales en las etapas recesivas y de crisis cuando el empleo se constriñe. El fondo de cesantía del IESS tenía, tiempos pasados, esa intencionalidad.

Dicho esto, intentar crearla cuando la economía carece de recursos, se ha encarecido y perdido competitividad, el IESS tiene un déficit enorme y el gobierno implora por conseguir dinero, es un contrasentido. Se los establece en épocas de superávit. ¡Qué pena que no se les ocurrió cuando había plata! Ahora complicaría más la recuperación o, si se quiere, profundizaría la recesión.