Carlos Alberto Montaner

Humala: a la derecha

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14 de June de 2011 00:03

Ollanta Humala ha cancelado su previsto viaje a Venezuela, al menos por ahora, y ha declarado que su país es un aliado estratégico de Estados Unidos en su lucha contra el narcotráfico.

El presidente electo se ha reunido con la cúpula dirigente de los empresarios y parece que el encuentro ha tenido un efecto balsámico sobre el capital. Simultáneamente, el teniente coronel le ha pedido a Álvaro Vargas Llosa que viaje a China, Japón, Washington y Bruselas para calmar las aguas financieras, actuando como una especie de provisional Ministro de Relaciones Exteriores.

Es posible que Humala se haya dado cuenta de que la aventura chavista no tiene otro destino en Perú que la crispación, el empobrecimiento colectivo y, muy probablemente, el colapso de las frágiles instituciones democráticas.

¿Cómo y cuándo se produjo la transformación de Ollanta Humala? Es imposible saberlo.

Tampoco se puede precisar si realmente cambió de opinión y modificó su escala de valores, o si se trata, simplemente, de una persona pragmática que entiende sus limitaciones objetivas y actúa en consecuencia.

Ollanta creció bajo la influencia de su padre, el abogado Isaac Humala, un comunista militante y aguerrido, defensor de la vía violenta para imponer sus ideas, que mezclaba el marxismo con el racismo indigenista.

Luego Ollanta Humala recibió ayuda económica y respaldo político del presidente venezolano. Chávez apostó fuerte por él durante las elecciones del 2006. Más tarde, parece que fue Lula quien lo llevó al altar para desposarlo con las ideas de la moderación socialdemócrata y de una variante light y costeable del asistencialismo.

Por último, un mes antes de las elecciones recientes, durante la segunda vuelta electoral, comparecieron Mario Vargas Llosa y Alejandro Toledo para leerle la cartilla liberal y forjar con él un pacto que lo llevaría al poder a cambio de respetar las normas de la democracia, la Constitución y el modelo económico que desde hace una década han propiciado el crecimiento general de Perú a tasas cercanas al 8%, aunque en ciertas zonas de la capital, Lima ese porcentaje alcanza el 20%.

¿Qué hará el chavismo si se confirma la deserción de Humala de sus filas? Si los Wikileaks no mienten, en Ecuador, ante una situación parecida con el presidente Lucio Gutiérrez, a quien Chávez creía haber seducido y luego se separó de esa línea, el venezolano montó una conspiración para derrocarlo.

Un tercer hermano de Ollanta, Ulises, profesor universitario y la cabeza mejor amueblada de la familia, piensa y teme que la facción chavista querrá hacer valer su triunfo a cualquier costo. La gran paradoja es que Ollanta Humala, si gobierna bien, será contra las convicciones de sus antiguos camaradas.

El tiempo dirá.