Jorge Ribadeneira

Hillary Clinton ¿a la presidencia?

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24 de mayo de 2014 21:20

Es la candidata ideal. Sería una buena presidenta. Es inteligente. Pero...han surgido problemas para que Hillary Clinton pueda ya sentirse ganadora de las elecciones presidenciales del año 2016 y este es un tema cada vez más candente en los Estados Unidos y en otros países que analizan el futuro de la dama y su poderosa nación.

La elección del año 2008 era ideal para Hillary. Solo que surgió un obstáculo imprevisto. Nada menos que el afroamericano Barack Obama. Un personaje interesante y que triunfó en las primarias demócratas -según muchos analistas- gracias a que buena parte de los votantes quiso usarlo para borrar su pasado de sociedad esclavista. Han pasado los años.

Doña Hillary mostró su calidad profesional y humana como secretaria de Estado. Sin embargo, ahora está sometida a varios interrogantes que antes no contaban, pese a que en su partido no hay dudas.

Ella es la mejor postulante y la potencia necesita una Jefa del nivel de la señora Clinton. Pero..
Comencemos por la edad. Hace ocho años, cuando se postuló frente a Obamaba, ella tenía una excelente edad presidenciable. 61 años.

Ahora los republicanos -que están iniciando el ataque- anotan que al asumir el mando, si triunfa, estará ya por unos respetables 69 años y que, luego de una hipotética reelección, terminaría con 77 abriles. Solamente un presidente de USA -Ronald Reagan- llegó antes al poder con 69 y terminó con 77. Pero Reagan aparecía con muy buena salud y los adversarios anotan que Hillary tiene por allí otro problema.

En diciembre del 2012 un coágulo de sangre en el cerebro la mantuvo internada. Solo por dos días interna pero con repercusiones que vuelven a la hora de analizar su postulación. Las versiones han tomado cuerpo motivando una protesta de su esposo, el ex presidente Bill Clinton.

“Un momento, está muy bien. 100/100. Mejor que yo”. Durante su ejercicio de la secretaría de Estado, en septiembre del 2012, se suscitó el asesinato del embajador estadounidense en Libia, Carl Steven, y de otros tres ciudadanos de ese país. Hasta ahora se considera que el incidente fue confuso y doña Hillary va a tener que dar una explicación aceptable.

Ella prefiere hasta ahora no tratar sobre su postulación, considerando que las elecciones serán en el 2016 y es prematuro dedicarse al interesante pero complejo tema. La prensa demócrata no duda y exalta la figura presidencialista de la dama, quien en estos días será por vez primera abuela. La prensa republicana anota hasta que usa pantalones porque las piernas han engordado más de lo debido.

Pero, con todo y ello, un buen rival no aparece en ninguno de los partidos y Hillary huele a presidenta. Desde el punto de vista ecuatoriano cabe recordar que doña Hillary Clinton visitó Quito durante su ejercicio de la secretaría de Estado.

Más aun, fue recibida muy cordialmente por el presidente Rafael Correa, quien la considera una amiga y al parecer sucede lo mismo con ella. Realmente, sería lo mejor -para ecuatorianos y norteamericanos- que ella supere los obstáculos y suba a la Casa Blanca. Pese a todo.