Carlos Alberto Montaner

¡Fuera! ¡Fuera! ¡Fuera!

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7 de February de 2012 00:30

María Corina Machado escribió una carta abierta a Fidel Castro que ha estremecido el ciberespacio. No tiene desperdicio.

María Corina es una ingeniera venezolana de 45 años, diputada antichavista y candidata a las elecciones primarias del 12 de febrero, fecha en que la oposición elegirá a la figura unitaria para enfrentarse a Chávez en los comicios del 7 de octubre. La señora Machado adquirió notoriedad internacional cuando interrumpió y respondió contundentemente al maratónico discurso de Chávez ante la Asamblea.

A propósito de esto, Fidel Castro, en una de sus ‘Reflexiones’, entró en el debate venezolano atacándola y defendiendo a Chávez de la acusación de “ladrón”, tarea imposible, dados los grados de corrupción e impunidad.

El entusiasmo de los venezolanos por la carta de la diputada a Fidel Castro no es por lo que le dijo a Chávez, sino por lo que ella dice “a los cubanos”. María Corina advierte a Fidel Castro que no olvide cómo, en el pasado, cuando su régimen infiltró guerrillas y saboteadores en el país, los gobiernos democráticos de entonces y las Fuerzas Armadas los derrotaron totalmente, algo que volverá a suceder en el futuro.

La popular acogida a la carta de la diputada demuestra la profunda molestia de los venezolanos con la relación metrópoli-colonia establecida entre Cuba y Venezuela por Chávez. Es la primera vez en la historia que una nación más rica, grande, poblada, desarrollada y educada se subordina voluntariamente a las órdenes e intereses de otra más pobre, marginal y fracasada que la explota inicuamente.

Y no es una percepción política de la oposición, sino un sentimiento popular expresado de múltiples maneras. En YouTube existe un video amateur recientemente filmado en el aeropuerto de Maiquetía (Caracas) que refleja ese profundo sentimiento anticubano germinado entre los venezolanos.

Se trata del colérico recibimiento a una nutrida delegación cubana que llegaba a Venezuela vistiendo camisetas con el rostro del Che Guevara. De pronto, espontáneamente, centenares de empleados, viajeros y acompañantes de venezolanos comenzaron a gritar ¡Fuera! ¡Fuera! ¡Fuera! ante la perplejidad de quienes no sabían que los recibirían con la furia que muestran los siervos ante los amos cuando llega el momento de la liberación.

Para Raúl Castro, el fin del chavismo, por defunción del teniente coronel o por derrota política, significará un descalabro económico y político. Ni siquiera puede descartar una especie de operación Dunkerque caribeña, evacuación de miles de cubanos enquistados en la maquinaria pública venezolana a los que habría que proteger de la ira popular.