Fernando Larenas

Ciudad en los Andes

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26 de mayo de 2014 21:08

La definición menos reconocida es la que más llama la atención sobre el origen de la palabra Andes, una cadena montañosa que nace en Venezuela, pasa por Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Argentina y Chile, en un recorrido de más de 7 000 kilómetros.

La versión data de la época de la conquista y dice que los españoles, además de la admiración por la enormidad de las montañas, se sorprendieron porque los aborígenes cultivaban sus productos en terrazas o andenes. Andenes derivó en ande y de ahí la explicación etimológica, la menos comprobada, pero que guarda coherencia con las otras explicaciones más antropológicas.

Como la que señala la grafía quechua ‘anti’ (cresta elevada); también se menciona la voz aimara ‘anta’ (color de cobre), que fuese usada por el cronista hispano-peruano Inca Garcilaso de la Vega, para describir una zona específica del Cusco, rica en minerales que daban al entorno un color cobrizo.

Lo que no merece ninguna duda es que la cordillera y sus estribaciones fueron el escenario de sangrientas batallas por la independencia de América. Bolívar y Sucre por el norte, San Martín por el sur, conocieron muy bien las dificultades que presentaba la cadena montañosa para movilizar tropas. El conquistador español usó esas enormes barreras geográficas para definir territorios y fundar países.

Lo hizo tan mal que tuvieron que solucionar sus problemas limítrofes a sangre y fuego.Los políticos contemporáneos, insuflados de patriotismo y amor, repiten las ideas bolivarianas de la Patria grande, pero se olvidan de que los próceres tomaban a la Cordillera de los Andes como el eje de la unidad entre los pueblos. Lo único que nos faltaba es que ahora nos pongamos a pelear por la letra del Himno a Quito, una ciudad fundada en los Andes.

El escritor Rafael Lugo registró este episodio en su blog: “Desde que se dejó de cantar ‘porque España te amó’, milagrosamente ningún bache de la ciudad se cubrió con asfalto”.Con el título ‘Preocuparse por la paja’, Lugo se pregunta ¿qué utilidad tiene un símbolo patrio como un himno o una bandera o un escudo? Plantea que no vale la pena una trifulca en el Concejo Metropolitano de Quito por cuál estrofa vale o cuál no. “Que la consigna no sea dañar al actual Alcalde a costa de la ciudad y también que la experiencia le sirva a Mauricio Rodas para escoger bien las peleas y no pararse en minucias”.

Casi a nadie sorprende que en lugar de buscar la unidad nos estanquemos en discusiones interminables en las cuales los políticos solo inflan sus egos. Si en la Asamblea quieren seguir cantando el himno reformado, que lo hagan, pero respetemos si el Municipio quiteño prefiere cantarlo como siempre lo hemos cantado.

Recuerden que no siempre las novelerías prosperan, como aquella que sugirió en el 2008 sacar al cóndor del escudo y reemplazarlo por un cuy.