1 de November de 2013 00:02

EE.UU. en declive del poder

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MARÍA HERRERA HEREDIA

Eventos como el revés que debió afrontar el presidente Obama cuando exteriorizó la proposición de intervenir en Siria, la avalancha de críticas por el espionaje internacional, las condiciones que impone China en materia de comercio, entre otros, ponen en evidencia la pérdida de poder económico y político de los Estados Unidos en los últimos años.

Inimaginable que esto pudiera haber ocurrido hace 20 años y aún en la era George W. Bush, el poder ganado después de la Segunda Guerra Mundial fue abrumador, así se entiende la influencia e "intervención" que este país hiciera en varias partes del mundo, recordemos Vietnam, donde no obstante la descripción histórica de guerra perdida, no se pueden omitir las violaciones y abuso de derechos humanos cometidos; la invasión de Panamá en 1989, so pretexto de reprimir su dictadura y el narcotráfico; la invasión a Iraq en el 2003, con el objeto de desarmarlo del arsenal químico y nuclear, imponiendo para ello un Gobierno norteamericano, son factores que validaron el título de país imperialista y de guardia mundial.

Pero esos tiempos se ven ahora si no lejanos bastante menoscabados, el 11 de septiembre del 2001 parece marcar el inicio de este declive que por razones de exageración de poder o simplemente por los ciclos económicos y sociales, vive ahora el país líder mundial de buena parte del siglo XX y los inicios del XXI.

No es difícil gloriarse y aturdirse con todos los recursos a su favor, dólares, armamento, tecnología, información, etc., pero tampoco es difícil perder el rumbo por ello mismo, más todavía si el mundo entero gracias a los avances científicos y tecnológicos ha dado un giro de 360 grados, todo se ha renovado, el comercio surge de otras fuentes, países asiáticos como Japón, Corea, Singapur, se han convertido en los líderes productivos y competitivos, China lidera la oferta mundial con ventajas competitivas como los salarios y el tipo de cambio y una América Latina con varios de sus países alineados con una filosofía socialista sui géneris que confronta el capitalismo neoliberal.

A ello se suma la personalidad y figura de un Presidente con un background diferente al usual en los mandatarios norteamericanos, de padre keniata con origen humilde y una madre norteamericana inteligente pero sencilla, con inclinaciones de lucha social muy pronunciadas a favor de los pobres y una enorme simpatía hacia países del tercero y cuarto mundos con desarrollo bajo y lenguas distintas, factores que habrían impreso un rasgo sociogenético en el hoy demócrata Presidente, quien se muestra con una débil capacidad de negociación interna y libra duras batallas entre su ser y la línea de actuación histórica y absoluta de los Estados Unidos en el campo internacional .

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