24 de May de 2010 00:00

LOS FALLOS JUDICIALES

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0

Un juez provincial condenó a los hermanos Édison y Miguel Ostaiza por narcotráfico. Otro de ellos, Jefferson, está en la selva colombiana protegido por las FARC, según diario El Tiempo de Bogotá.

La misma sentencia absolvió al ex subsecretario de Gobierno de este régimen, José Ignacio Chauvín, quien relató ser amigo de los hermanos Ostaiza y, además, confesó su amistad y hasta reuniones clandestinas con el cabecilla de la guerrilla narcoterrorista de las FARC, alias Raúl Reyes.

El Fiscal Antinarcóticos, Jaime Solórzano, aún antes de conocerse el fallo, ya anunció que apelaría la sentencia. Resulta que durante una semana ya se adelantó en medios de prensa datos filtrados sobre el tenor de la providencia.

La sentencia referida vuelve a proyectar al debate nacional un tema tan delicado como urgente de resolver. Para que un país funcione, para que sus instituciones perduren y el tejido social se regenere convenientemente y no se pudra, hace falta que los poderes del Estado funcionen de manera independiente. Este debate se ha vuelto recurrente en los últimos meses.

El Poder Judicial debe contemplar normas claras donde el profesionalismo y la formación de los magistrados son indispensables. Sobre todo, el equipo de jueces debe unir a estas características la probidad notoria.

El Ecuador es un país vulnerable y el negocio mafioso del narcotráfico puede penetrarle y corromper sus entrañas institucionales.

Un país vulnerable como el nuestro, con la credibilidad institucional minada y donde los ciudadanos no creen en la justicia, requiere la construcción de un sistema judicial vigoroso y respetable. La sociedad ecuatoriana demanda jueces independientes, preparados y probos.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (0)
No (0)