Enrique Ayala Mora

El Ecuador diverso

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El Ecuador es heterogéneo. Su territorio y sus habitantes son muy diversos. Esto está a la vista, pero la explicación no es muy fácil. Algunos han pensado, por ejemplo, que todos los ecuatorianos somos mestizos por el hecho de que, en realidad, los mestizos son mayoría en todo el territorio nacional.

Pero la verdad es que hay compatriotas, individuos y pueblos enteros, que siendo también ecuatorianos, son distintos. Hay indígenas que tienen más de diez idiomas distintos. También hay negros a quienes se llama afroecuatorianos o afrodescendientes.

Aun entre los mestizos hay diferencias si viven en las ciudades o en el campo. También según las regiones en que han nacido. En la Costa, por ejemplo, viven muchas montuvios. En varios lugares de la Sierra están los “chazos” o “chagras”.

Aunque la población ha sido diversa desde hace varios siglos, solo en los años recientes se ha reconocido plenamente que el Ecuador es multiétnico y pluricultural, esto quiere decir que en él habitan varios grupos étnicos con diferentes culturas.

La población del Ecuador ocupa un territorio que es muy diverso. La Costa es muy rica y productiva. Los Andes configuran la Sierra, con valles fértiles de clima templado, al pie de imponentes montañas de clima frío. El “Oriente”, como llamamos los ecuatorianos a nuestra Amazonía, tiene una inmensa variedad de plantas y animales. Y nuestra región insular, o Galápagos, es uno de los lugares de mayor importancia científica y ambiental en el mundo.

En medio de la diversidad geográfica se han formado diversas regiones con habitantes que son bastante distintos entre sí. La forma de hablar de los serranos y los costeños, por ejemplo, es bastante diferente. La manera de ser de los carchenses y de los manabitas es también distinta. Por otra parte, en el Ecuador hay personas que tienen diferentes religiones. Hay otras que no tienen religión. También los ecuatorianos, pese a que somos compatriotas, pensamos distinto.

Las grandes diversidades que existen en la población de nuestro país pueden traer problemas. A veces hay conflictos entre las regiones o por motivos religiosos. Pero debemos tomar esas diversidades como un valor y una oportunidad para el Ecuador.

Las diversidades pueden complementarse y permitirnos enfrentar los problemas en conjunto. Por ejemplo, para curar enfermedades se puede combinar los tratamientos de los médicos con las curaciones de los yachaks, que saben mucho de remedios tradicionales. Las habilidades diferentes son una ventaja. Si todos los ecuatorianos fuéramos similares en todo no podríamos hacer muchas cosas.

Por todo esto, al constatar que el Ecuador es un país diverso, debemos considerar que las diversidades étnicas, culturales, regionales y de creencias son valores y oportunidades para enfrentar juntos el futuro.

eayala@elcomercio.org