Gonzalo Ruiz

Eco Homo

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 2
Triste 16
Indiferente 2
Sorprendido 1
Contento 8

Murió Umberto Eco. Hace 36 años su labor académica e intelectual trascendió los claustros. Una novela se expandió por el mundo: ‘El nombre de la rosa’ se convertía rápidamente en un éxito de librerías, traducción a varios idiomas, cientos de foros y paneles, programas de televisión en ­
torno a los mensajes cifrados que pudiese contener. Su huella acompañó para siempre a este gran pensador.

En realidad Eco fue un polígrafo. No solamente en la literatura que dominaba con un tejido proverbial para mantener en la trama la atención del lector como un imán. Recuerdo que devoré ‘El nombre de la rosa’ en dos días (casi con sus noches completas).

Pero, decía, fue un polígrafo. Su amplia formación lo llevó a transitar en distintos géneros, desde el ensayo académico hasta el columnismo en la prensa.


En Ecuador, diario Hoy –tristemente arrasado por el siglo XXI y la mezquina guerra mediática de la revolución ciudadana– tuvo el acierto de haber contado con sus piezas periodísticas durante algunos años. Verdadero periodismo literario donde los haya.

Filósofo, pensador, semiólogo, encontró en entender, descifrar y acertar en el uso las palabras su mayor aporte y sus dotes superiores.

En alguna de sus célebres entrevistas explicó que hubiese querido que un periódico le contrata solamente para titular todas las notas. Tiene su lógica. 
Así, con su magisterio, el uso preciso de las palabras certeras en cada espacio hubiese tenido efectos potentes de comunicación. Lo sabía, los titulares son la parte que con más fuerza comunica un mensaje y a más gente llega.

Cuentan que los visitantes que recibía se admiraban de los miles de libros de sus bibliotecas y le preguntaban si los había leído todos. Naturalmente la respuesta era no. Estaban allí, él sabía que estaban y sabía estirar la mano en el momento clave que lo precisaba.

Clarísimo. Un homenaje al maestro que combatió al poder autoritario y dio luz también al periodismo.