Walter Spurrier

Detrás del elefante

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El empleo circense menos apetecido es el de aquel que, provisto de un balde, va tras el elefante para recoger su copiosa deposición. En el gran circo rioplatense, esa tarea recae en Mauricio Macri.

Tras 12 años de desgobierno de los Kirchner, Argentina queda en soletas. La economía crece 0,4% este año, y en 2016 decrecería 0,7%. Hay una elevada inflación que el INEC argentino no reporta.

La permanente interferencia en el mercado cambiario crea un sistema de cotizaciones específicas para cada tipo de transacción. Los argentinos recurren a ahorrar en dólares, lo que es ilegal, y tienen que operar en el mercado paralelo.

Para bajar el precio de la carne, imprescindible para los gauchos, Néstor Kirchner restringió las exportaciones. Los fértiles pastizales de la pampa se reconvirtieron a cereales, y Argentina dejó de ser la gran exportadora de la mejor carne del mundo. Como último acto antes de dejar el poder, Cristina infla la burocracia.

Para el debate final, el candidato oficialista se asesoró con Vinicio Alvarado, por conocer este a Durán Barba, el asesor de Mauricio Macri. Daniel Scioli en tono de acusación advirtió que Macri devaluaría.

En pocas palabras, el responsable de tanta deposición no es el paquidermo, sino el encargado de limpiarla.

El peligro para la Argentina es que una vez que Macri recomponga la economía, lo cual tiene costos, pierda popularidad y en cuatro años retorne Cristina u otro populista recordando tiempos mejores, listo para dilapidar lo que recompondría Macri.

Peor la tendrán Capriles, López o quien sea reemplace a Nicolás Maduro: no bastará un balde, requerirá una carretilla.

El desgobierno es tal que el país con las mayores reservas petroleras del mundo no tiene para alimentar a sus ciudadanos. Le añade “fuerte” a su moneda bolívar y fija su cambio en 6,3 por dólar, pero sus políticas la deprecian y en la calle se cotiza a 920 por dólar.

Está previsto que la economía venezolana se contraiga 10% este año y 6,0% en 2016.

Los resultados provisionales de las legislativas dan una victoria 2 a 1 a la oposición, y lo que está en duda es si el organismo electoral le permitirá al MUD tener una mayoría especial en el Congreso. Se avizora el fin del chavismo, quizá una revocatoria del mandato.

Estas son dos de las tres economías latinoamericanas de peor desempeño en 2015-2016. La otra es Brasil, donde Dilma Rousseff, de afiliación de izquierda más ortodoxa, tiene el peor índice de popularidad para un presidente brasileño en funciones y enfrenta un juicio político.

Los de Kirchner, Chávez/Maduro y Correa son gobiernos distintos dentro de una misma tendencia. Hoy que el presidente Correa parece decidido a no postularse para las próximas elecciones, hagamos votos para que se desmarque de sus coidearios y deje la economía en orden, sea para un delfín o un opositor.

wspurrier@elcomercio.org