Jorge Ribadeneira

Después de las marchas

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jribadeneira@elcomercio.org

Interesantes y gratos los comentarios periodísticos reflejados en los titulares del sábado: “las marchas se realizaron en un ambiente de paz”. Lo cual significa que en el Ecuador se registró una digna celebración del Día del Trabajo y que los trabajadores fueron los personajes del día, tal vez con una excepción. Pero a la postre todos trabajan, excepto los tristes desocupados y los inquietos jubilados, también con las excepciones de rigor.

Las dos marchas fueron diferentes, por cierto, en el número y en las proclamas. La de Santo Domingo tuvo tantos refuerzos provincianos que la plaza resultó chica. Su frase preferida fue “reelección, reelección”. El Jefe -porque esta nutrida marcha tuvo jefe- respondió: “lo que menos me interesa en lo personal es presentarme como candidato nuevamente. Solo lo haría en caso extremo, pero con esta multitud creo que no va a ser necesario. Venceremos compatriotas”.

¿Esto quiere decir que después de las pacíficas y entusiastas marchas del viernes todo sigue igual con respecto a las famosas elecciones presidenciales del 2017? Puede ser que no. El Jefe Rafael, por lo que dijo, sigue igual. Es decir, dirá la última palabra en el año de gracia 2016. Puede ser que diga “no” como insinuó en la plaza de Santo Domingo pero no se descarta que diga “sí”. Y si dice “no” ¿qué puede pasar? Los aliancistas no se olvidan de la gran recepción que brindó Correa a su exvicepresidente Lenín Moreno, pese a que este comenzó sus vacaciones afirmando que era adversario de la reelección indefinida y amigo de Bonil. No importa. El Presidente le brindó una rica comida, uno que otro traguito, canciones a dúo y amanecida. Una interpretación fue que el Presidente podría ordenar que Moreno sea el candidato del 2017 para él -Correa- volver el 2021, bien descansado y más tranquilino. Los expertos opinan que en tiempos de crisis pero no a todos les agrada gobernar en tiempos de petróleo barato y dólar apreciado.

¿Y cómo se vieron las cosas en la plaza de San Francisco? ¿El FUT se ha apreciado o depreciado? Los optimistas del Frente Unitario de Trabajadores anotan que realizar tres marchas en estos tiempos es un gesto positivo y andan pensando en un complemento que, según algunos, podría ser una huelga. Tienen que meditar sobre el tema. En todo caso, el FUT no salió derrotado y más bien va acumulando puntos para tener la palabra suficiente que le permita unir más fuerzas y opinar en la carrera presidencial con miras al 2017. Cuando eso suceda no se va a unir al exbanquero del barrio y va a buscar otro postulante -de centro-izquierda- para que sea la bandera de la oposición. Se va ganando el derecho para ello, opinan. No hay duda que Lasso trabaja con entusiasmo en su papel de pre candidato, pero varias fuerzas opositoras están buscando otro personaje, muy diferente a él, para cuando llegue la hora de la medición de fuerzas.

El 1 de Mayo del 2015 pasó a la historia como un día interesante, con dos marchas que cumplieron sus programas en un ambiente grato, sin las broncas de otras jornadas.