León Roldós

El desafío universitario

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4 de December de 2013 00:01

En la evaluación de las universidades, hay cuestionamientos como denuncias de corrupción, de pipones y nepotismo, de peculados, títulos falsos y otros ilícitos que se han mencionado, que no merecen excusa alguna. De ser evidenciadas las faltas, las sanciones deben ser severas. Nada debe quedar solo en frases para desvalorizar a las universidades, sino que las sindicaciones deben tener identificación de personas .

En cambio, hay otras cosas que sí deben entrar en el debate, cuales son algunos de los criterios de evaluación, que se han publicitado. Es el caso de la falta de dedicación exclusiva, para maestros y estudiantes, en los centros de estudio superior, la prevalencia de la docencia sobre la investigación y lo relativo a los títulos de cuarto nivel, específicamente la falta de doctores PhD.

En lo relativo a la dedicación exclusiva, hay carreras, sobre todo las técnicas, en las que debe propiciarse tal dedicación.

Sin embargo, hay áreas como las jurídicas y las de la salud en que los mejores maestros usualmente han sido los que ejercen activamente su profesión y por más que amen la cátedra no abandonarán el ejercicio profesional. Dedicación parcial no necesariamente significa mala calidad en la enseñanza. Hay manera de evaluar a esa docencia en sus condiciones de ejercicio y en los resultados de la enseñanza.

¿Y qué de los estudiantes universitarios?. Ojalá siempre puedan haberlos de dedicación exclusiva, pero hay realidades sociales y económicas que a muchos impiden tal dedicación.

¿Qué hacer con los jóvenes que necesitan trabajar'. Yo hablo por experiencia propia. Trabajé durante la carrera universitaria. En Derecho, los horarios de las primeras horas de la mañana y en la tarde y noche, pasadas las 18:00, permitían trabajar y estudiar. Había carreras, como Medicina, en que era casi imposible trabajar.

En cuanto a la investigación universitaria, de acuerdo en su importancia, pero la docencia debe ser evaluada como tal. En las universidades de mayor número de estudiantes, establecer niveles de calidad en la investigación será posible, pero el principal énfasis debe estar en la calidad de la docencia y, por lo tanto, de la enseñanza.

Lo de los títulos de cuarto nivel debe estimularse, pero creando las condiciones para que quienes no los han alcanzado y están actualmente en la docencia universitaria accedan a esa titulación con calidad en su formación. Hay cientos de maestros universitarios en áreas de salud y en materias sociales, de derecho y otras, con estudios realizados antes y durante la década de los años ochenta, que nunca llegaron a la titulación de cuarto nivel porque corresponden a épocas en que inclusive con estudios en el exterior no se formalizaba la titulación .

Lo de la evaluación, maestros y estudiantes universitarios, deben tomarlo como desafío.