16 de May de 2010 00:00

El poder del agua

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Jorge Ribadeneira A.

¿Qué pasó esta semana? Bueno, fueron dos semanas de una nueva confrontación entre el poder real pero a veces inaplicable del Gran Jefe –instalado en Carondelet- y la “guerrilla” vial indígena con sus armas –las manos- listas para tumbar árboles y bajar llantas y con sus piernas dispuestas a correr.

Respaldado el uno por la Constitución de Montecristi y los votos y los otros por las amarguras de su historia y sus pobrezas. El trofeo, una Ley de Aguas, con un largo y poco explícito texto para los muchos legos en la materia y con interpretaciones políticas o emocionales. Por cierto, con tristes cierres de carreteras y las consiguientes correrías de la Policía Nacional, más prudente que nunca. Hasta con un intercambio de “presos” entre guardianes del orden e indígenas.

“Ellos quieren mandar en el reino del agua. Buscan un poder que no les pertenece. No se puede aceptar que un sector se imponga cuando el agua es un tema nacional, que requiere un manejo equilibrado”, dijo Carondelet. “No aceptaré”, remarcó el Gran Jefe.

Del otro lado refutaron: el Gran Jefe quiere ser la “autoridad única”. El agua es nuestra vida. No aceptaremos que nos atropellen para apoyar otra vez a los grandes”. El Presidente tuvo, por cierto, sus apoyos, entre ellos las largas y frecuentes cadenas nacionales. “Nosotros pedimos 10 minutos de cadena para responder”, propuso la comadre Lourdes. En la Sierra se vio el problema con cierta resignación aunque con las inquietudes y las iras del caso. En la Costa no faltaron las voces de protesta por las carreteras cerradas y su efecto en los precios.

Cuando el jueves llegó el momento clave de la votación intervino el Corcho, jefe de la Asamblea. Encontró de pronto un recurso para frenar la emisión de votos. ¿Fue por legalista, porque faltaban votos para aprobar la Ley, por evitar choques peligrosos entre policías e indígenas? Pero el ambiente está revuelto y el “Plan Corcho” se fue al agua. Parece que algunos votos fallaron a última hora y el personaje que necesitaba 60 votos solo consiguió 58. Descorchado. Entonces ¿a votar sobre la Ley de Aguas? Tampoco. Recursos no le faltan al morlaco, aunque ahora está en el centro de una polémica por bajar de su trono para presentar una moción perdedora.

¿Qué viene? Hay confusión y el tema de la semana quedó inconcluso. El agua tiene mucho poder y no se llegó a la votación tan anunciada. Los indígenas se proclaman triunfantes. El Corcho ordenó una consulta prelegislativa como la que perdió. Un Ministro ex poeta anotó que no hay tanto apuro por esa ley y se pueden realizar cambios efectivos y consensuados. Algunos sostienen que el problema general es que el Gran Jefe le mandó al Corcho una docena de proyectos de ley incluyendo artículos para dar más y más poder al Presidente. La comunidad pide serenidad a jefes e indígenas.

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