Rodrigo Borja

Degradación de la política

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 0
Sorprendido 0
Contento 0
19 de April de 2014 23:00

En la "videopolítica" contemporánea -llena de locos afanes comunicacionales- han proliferado los eslóganes, que los políticos repiten con frecuencia.

Siempre hubo frases de impacto: "Para nosotros, la Patria es la América" fue la consigna libertaria de Simón Bolívar en el curso del proceso emancipador hispanoamericano. "América para los americanos" proclamó James Monroe en 1820 ante las amenazas del coloniaje europeo. Al día siguiente de nuestra independencia de España se hizo célebre la leyenda: "Último día del despotismo y primero de lo mismo", pintada en las coloniales paredes de Quito. "¡Viva Puerto Rico Libre!" se oyó ya en 1868 durante el régimen colonial español. Bajo la consigna de que "la tierra es de quien la trabaja" se levantó en armas Emiliano Zapata en la Revolución Mexicana de 1910. "Prohibido prohibir" dijo la Reforma Universitaria de Córdoba en 1918. "¡No pasarán!" fue el encendido grito de combate de la diputada Dolores Ibárruri -"la pasionaria"- en 1936, para que el pueblo español detuviera el avance de los falangistas sublevados. Y fue también suyo el grito: "¡Antes morir de pie que vivir de rodillas!". Cuando en 1940 los soldados nazis desfilaron a paso de ganso por los Campos Elíseos, Charles De Gaulle dijo: "Francia ha perdido una batalla pero no la guerra". Stalin mandó "¡ni un paso atrás!" a sus tropas durante los enfrentamientos contra el 6º ejército nazi. "¡La historia me absolverá!" fue la frase con la que Fidel Castro finalizó su alegato ante el tribunal que le juzgaba por el asalto al Cuartel Moncada en 1953. El che Guevara solía repetir: "¡Hasta la victoria, siempre!". El sugerente lema "Nuestro Norte es el Sur" fue adoptado hace 25 años por el "Centro Extremeño de Estudios y Cooperación con Iberoamérica" -del que fui profesor por varios años-. Y el escritor colombiano Francisco Manrique en 1996 tituló a su libro sobre problemas de América Latina: "Un cambio de época, no una época de cambios".

De modo que hubo siempre eslóganes y frases de impacto. Pero en la videopolítica de hoy -que tanto ha degradado la política porque las imágenes han tomado el lugar de las palabras y han reemplazado a los argumentos, tesis ideológicas y razonamientos- la política se ha reducido a la repetición y repetición de simples, sugestivos y pegajosos eslóganes que se difunden, vulgarizan y penetran en la masa social.

Lo cual ha sido favorecido por la revolución digital -con su prodigioso mundo de internet, grid software, ciberespacio, robótica, telemática, realidad virtual, correo electrónico, inteligencia artificial, prensa digital, face book, twitter, blogs, trolls y más métodos de la cibernética- que ha reforzado el poder de los eslóganes en la vida pública y privilegiado los juegos de imagen y los malabarismos retóricos para suplir la falta de ideas y de argumentos ideológicos en la videopolítica mundial.