Sebastián Mantilla

La Declaración de Guaranda

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Unos 22 alcaldes y prefectos de diferentes regiones del país se dieron cita la semana pasada en la ciudad de Guaranda para tratar varios temas de interés local.

Durante el encuentro, el cual duró aproximadamente tres horas, se abordaron temas que preocupan a los alcaldes y prefectos del país como son la reforma a la plusvalía, el rechazo al proyecto de Ley de Uso y Ocupación del Suelo, la subida de los pasajes a nivel local y sobre todo el hecho de que las autonomías de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) sean vulnerados por el afianzamiento del centralismo.

Tras el revés electoral del oficialismo en las elecciones llevadas a cabo del 23 de febrero pasado, en que la oposición triunfó en la mayoría de las ciudades más pobladas del país, el presidente Correa ha anunciado una serie de medidas que van a afectar en la gestión de los gobiernos subnacionales. La terminación de los subsidios a los GAD en el ámbito de los servicios públicos es un ejemplo claro de ello. No se diga el anuncio del gobierno de Correa de pasar la responsabilidad de subir los pasajes de transporte público a los municipios.

En este sentido, el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, así como el resto de las 21 autoridades que se dieron cita en el encuentro de Guaranda, manifestaron que esta fue una reunión en defensa de las autonomías y la descentralización.
Hay que tomar en cuenta que, más allá de lo que pueda haber dicho el alcalde Nebot, el país está viviendo desde los últimos 8 años un proceso de recentralización donde el Gobierno Nacional ha asumido prácticamente todo, en detrimento de lo que deberían hacer los gobiernos locales. Trabaja en vías que son competencia de las prefecturas y municipios, construye escuelas y centros de salud, etc.

Me parece positivo que ante el afianzamiento de este modelo centralizado, las autoridades de las prefecturas y municipios exijan mayor descentralización. El problema de la descentralización depende no solamente en la voluntad o no del Gobierno central sino del interés que debería existir de parte de las autoridades locales. Sin embargo, creo que la mayor parte de los alcaldes y prefectos del país terminan haciendo el mínimo esfuerzo, sin preocuparse por demandar mayores competencias, de hacer una gestión eficiente y eficaz, y de trabajar teniendo como guía los planes de desarrollo y ordenamiento territorial.

Porque hablar de descentralización y autonomía no solo es quejarse ante el Gobierno central ante la inminente limitación de la competencia de uso y ocupación del suelo, sino es asumir con mayor responsabilidad, eficiencia y entereza las competencias que ahora tienen, afrontar otros retos que tiene que ver con los ámbitos económico, social, cuidado del medioambiente, y sobre todo, trabajar para generar mayores recursos propios y no depender en gran medida de las transferencias del Gobierno central.

smantilla@elcomercio.org