César Augusto Sosa

Las cuatro lecciones del terremoto

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Han pasado nueve días y el país aún no termina de asimilar ni de cuantificar los efectos del terremoto en Manabí y Esmeraldas. Sin embargo, la catástrofe ya deja varias lecciones, tal vez no para el Gobierno, pero sí para el país.

La primera es la necesidad de tener fondos propios de ahorro para afrontar terremotos, inundaciones, erupciones volcánicas, etc. Ecuador está expuesto a esos riesgos y no tiene un seguro como país. 
Por eso la respuesta del Régimen ante el sismo del 16 de abril pasado fue acudir a líneas de contingencia por USD 600 millones, es decir, a deuda pública que se agotará en el corto plazo cuando la reconstrucción durará varios años. 


En una emergencia, quienes cuentan con ahorros tienen menos necesidad de pedir nuevos créditos, con el riesgo de caer en sobreendeudamiento. Para países con ingresos inestables, como es el caso ecuatoriano con el petróleo, se vuelve urgente la creación de un fondo de ahorro o la contratación de un seguro petrolero, una propuesta que el propio Gobierno impulsó, sin éxito. 


Y lo anterior es reflejo de lo que ocurre a escala general con las personas y empresas. No existe una cultura para asegurar el patrimonio familiar o el negocio. Por eso, los costos de los desastres lo terminan asumiendo el trabajador o el empresario. 


Una tercera lección que deja el terremoto es la necesidad de transparentar el manejo del dinero público. El secretismo en la contratación de deuda con China, por ejemplo, genera cierto rechazo a la nueva reforma legal que llegó a la Asamblea para levantar recursos y financiar la reconstrucción de Manabí y Esmeraldas.

La gran solidaridad de la ciudadanía puede verse frustrada cuando no tiene garantías sobre el destino de sus recursos. 
Por último, el terremoto volvió a destapar las falencias de la construcción de viviendas y edificaciones en el país, sobre todo en la Costa y en las zonas rurales. Ahí existe un gran problema que puede reducirse a través de fuertes regulaciones y controles.