Fernando Larenas

El periodista y el escritor

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@flarenasec

Del español Javier Cercas se sabe que ha escrito cinco novelas y que acaba de publicar otra. Se conoce también que es un periodista importante, riguroso y que incluso en lo que simplemente puede ser ficción, prefiere ceñirse a los hechos, especialmente si es una novela histórica. De su obra ‘Soldados de Salamina’ sabemos que ha ganado premios y que recrea los últimos meses de la Guerra Civil española y que se centra en un personaje (Rafael Sánchez Mazas) para narrar una historia de hace 60 años.

La obra resulta original desde su estructura hasta su prosa. No es novedad que un libro se divida en tres partes pero, para comentarlo de manera simple, el primer capítulo es una larga introducción, a modo de justificación, de por qué resultaba tan importante descubrir al personaje Sánchez Maza, escritor y poeta falangista que fue llevado junto a otros presos franquistas al pelotón de fusilamiento.

Después de abrir el interés del lector, Cercas entra de lleno al personaje. Para eso pide permiso al Diario y se dedica exclusivamente a investigar y a escribir su novela histórica, es decir, la segunda parte (Soldados de Salamina). Ocurre que termina y publica la historia, pero él mismo advierte que algo quedó inconcluso, faltaba un eslabón en esta historia. Qué bueno que se produjo eso porque la tercera parte final (Cita en Stockton) es sencillamente notable.

Ocurre que cuando Sánchez Maza escapa del pelotón de fusilamiento, a los pocos días fue encontrado en medio de la espesura de un bosque y acontece lo increíble, el soldado republicano o anónimo que lo “agarró” le perdona la vida y no lo delata. Pero ese soldado tenía nombre y lo descubre durante una larga entrevista con el escritor Roberto Bolaño.

La faceta periodística de Cercas queda evidenciada durante las conversaciones personales y telefónicas con Bolaño. Frente a la insistencia del autor de ‘Los detectives salvajes’, el español admite que en el periódico no escribe por placer (“solo para ganarme la vida”) y anota que no es lo mismo un periodista que un escritor. Y Bolaño insiste: “Un buen periodista es siempre un buen escritor, pero un buen escritor casi nunca es un buen periodista”.

El personaje que faltaba en ‘Soldados de Salamina’ era Antoni o Antonio Miralles. Con las pistas que le dio el novelista chileno, Cercas, en su papel más de periodista que de escritor, logra dar con el paradero de aquel soldado anónimo que vivía en un asilo de ancianos de un pueblo del sur de Francia. En la charla con Cercas, Miralles se refiere a Bolaño como “un tipo de talento, además de un mentiroso redomado”, a lo cual añade “supongo hay que ser un mentiroso redomado para ser un buen novelista”. ¿Fue Miralles el soldado que perdonó la vida a Sánchez Maza? La parte final de esta novela definitivamente la escribe el periodista Cercas.