Óscar Vela Descalzo

Fútbol y competencias

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Cuando se publique este artículo ya se habrán jugado los primeros partidos del Campeonato Ecuatoriano de Fútbol, pero por esos manejos extraños que aún subsisten en la FEF, la mayoría de juegos solo serán vistos por una minoría, y, como regalo ocasional, dos se verán en televisión abierta.

Aunque resulta claro que la FEF en representación de los clubes profesionales podía negociar los derechos con cualquier empresa e inclusive hacerlo de forma directa, pues se trata de sociedades privadas sujetas a la libre contratación, en el pasado la FEF no demostró precisamente claridad y limpieza en el manejo del dinero del fútbol, y, por tanto, lo que cabía esperar de la “nueva FEF” era que se actúe con reglas claras, apertura y transparencia. Si el concurso, como se dice, se efectuó a media luz, bien podría haber sanciones por presuntas violaciones a las normas de competencia ecuatorianas.

La injerencia de la política en el fútbol, retratada en un proceso judicial maltrecho y disparatado, resultará inocua si se confirma la próxima creación de la Liga Profesional de Fútbol, que también deberá respetar la Ley que regula el poder de mercado, pero que resultará una medida efectiva contra cualquier intervención judicial ilegítima que pretenda entorpecer el ejercicio de los derechos de los clubes.

Pero, en realidad, el verdadero problema legal y económico para los clubes ha empezado ahora con las diferencias, al parecer insalvables, entre Goltv y las empresas de cable. Si se mantiene la decisión de las operadoras que tienen el mayor porcentaje de usuarios de no someterse a las exigencias de Goltv para la retransmisión del fútbol, el contrato sería inviable económicamente, pues no se generarían los valores previstos y peor aún las presuntas ganancias extraordinarias que el contrato estipula en un alto porcentaje a favor de los clubes.

En todo caso, el contingente legal para la FEF y los equipos subsistirá si es que el fútbol solo se ve a través de una operadora, pues se podrían presentar acciones legales por la vía del derecho de competencia para impedir que la gran mayoría de consumidores se vea afectada, además del daño enorme que se provocará a las marcas que confiaron en los clubes para su exhibición en televisión pagada a nivel nacional.

Pero hay otro riesgo legal para los clubes que hoy se benefician, teóricamente, del contrato con Goltv, y es que si solo una operadora de cable como CNT, por ejemplo, transmite los partidos, además de posibles violaciones a las normas de competencia antimonopólicas, vigentes en el país, está el hecho de que se pretenderá imponer el pago del paquete de fútbol por todos los suscriptores de esta empresa pública, lo que puede constituir una conducta ilegal que también tiraría por el suelo las cuentas realizadas por Goltv y la FEF, sin perjuicio de una eventual intervención de Contraloría por el generoso subsidio que, según el representante de la operadora, habría de por medio.