Jorge Ribadeneira

Obama, una derrota fatal

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Es y será un man histórico. Pero el presidente Barack Obama, el afroamericano que llegó a la Casa Blanca, está en la lona. Los republicanos -la restauración conservadora de los Estados Unidos- le dieron la paliza del año o mejor dicho del siglo. Le dejaron “cojo de los dos pies” (Senado y Cámara de Representantes) para sus dos últimos años.

Las encuestas le pusieron a competir con George Bush por el título del “más peor” gobernante de USA. No solo él está golpeado. Doña Hillary también yace inquieta y hay expectativa sobre su decisión de lanzarse en pos de la presidencia. En caso de postularse y triunfar en el 2016, ella tendrá ya 69 años.

Menos mal para la señora Clinton que los republicanos no tienen a la vista el gran candidato que necesitan para volver a la Casa Blanca. Pero con el tortazo de Obama todo puede suceder. Los chismosos dicen que hasta Bill Clinton está preocupado por la situación actual de los demócratas y por las perspectivas de su esposa.

Obama comenzó su período con el apoyo total del Congreso y perdió la Cámara de Representantes hace dos años. Con los resultados del martes su situación es dramática. El Senado tiene ahora 52 republicanos (22 elegidos el martes) y 45 demócratas (11 elegidos el martes); en la Cámara de Representantes funcionarán 241 republicanos y 176 oficialistas, en las gobernaciones estatales hay 31 republicanos, 15 demócratas y 4 de otros partidos.

Barack Obama llegó al poder hace 6 años con grandes ofertas. Al otro día firmó un compromiso para cerrar la terrible cárcel de Guantánamo, con toda su historia de torturas. Ofreció dar los pasos necesarios para una gran cobertura sanitaria ‘Obamacare’, en otras palabras un seguro médico obligatorio para todos los ciudadanos, especialmente los más pobres. Toda una revolución social. Abrió la expectativa de enfrentar positivamente la crisis económica que le dejó Bush.

Los adversarios le vieron como el más anticapitalista de los presidentes. “Socialista”, le impugnaron los republicanos. Total: nada cumplió a plenitud.


Barack Obama había llegado al poder con un voto entusiasta proveniente no solo de los demócratas sino con el apoyo extra de los afroamericanos y de los latinos. Su triunfo y su presencia, incluyendo sus aplaudidos discursos, despertaron simpatías en todo el mundo, más aun cuando apareció acompañado de una brillante dama, su esposa Michelle. En Europa, según los informes noticiosos, sigue siendo popular.

Todo le fue bien al principio. Inclusive le obsequiaron el Premio Nobel de la Paz al poco tiempo de su ascenso. Logró un valioso triunfo al ser reelegido luego de cuatro años de gobierno, derrotando al multimillonario republicano Mitt Rammey, aunque no le fue bien en la Cámara de Representantes.

En estos dos últimos años se fue para abajo y le espera una etapa final dura y amarga, en la que gobernará con decretos en las materias que eso sea factible o llegando a difíciles acuerdos con los republicanos. ¿Qué le pasó a Obama? Por ahora él visita sonriente China y Australia.