Enrique Echeverría

La fiesta del 5

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Por la Fundación de Quito realizaron fiestas de todo género. Algunos “jóvenes” optaron por el tradicional 40, pero con el auxilio del libro “Humortífero”, de Gabriel Garcés Moreano (Polvorín), otavaleño de nacimiento, con visa para vivir en Quito; y que, pronto, le admitirán en la Sociedad de Quiteños Residentes en Quito. Se mantiene soltero, porque es preferible que sufra la plata y no la persona.

Repartiendo cartas, leyeron del libro este pensamiento: “Para no vivir de rodillas ahora los políticos se sientan”. “Son locos los que han perdido la cabeza… y no la buscan”
Como en toda reunión, en ésta del 5 la conversación derivó hacia la política. Ya no al fútbol local, porque no cabía hablar de asuntos en vía de fracaso. Leyeron también estos párrafos: “Mal hablado no es el que habla mal sino el que usa las palabras impublicables del diccionario”. “Un mal sin remedio es el mal genio”. “La democracia es el más exitoso sistema de gobierno luego de la corrupción”

Entre risas uno de los participantes -pésimo jugador, porque el bueno anticipa las cartas que tiene el contrario- puso sobre la mesa un 7. El contrario, todo sonreído, le cayó con otro 7 y exclamó: “Dos … por mudo”

Hablando de los enjuiciados por cuestiones políticas, se decidió recordarles este consejo del autor: “Si es perseguido a sol y sombra procure salir solo cuando llueva” Más todavía: “Hemos tenido gobiernos sin pies ni cabeza pero que se han mantenido bien sentados”.

El libro de Polvorín tiene 253 páginas con las ocurrencias más numerosas y puede ser catalogado como un Diccionario de la Academia de la Lengua … larga.

Se habló de gobernabilidad y según –Gabriel- podría asimilarse a gobernable, o sea “susceptible de ser gobernado”. Reflejaría –agrega- … “un conjunto de condiciones dóciles que debe mostrar un pueblo para que quienes ejercen el poder no encuentren dificultad alguna en mandar o imponer su voluntad y la de los círculos a que se pertenecen o entregan”

El problema de la corrupción se agudiza en los gobiernos verticales, en los que la cabeza emite mandos al cuerpo; y el cuerpo reacciona alzando las manos.En un país “hermano”, habían prohibido repatriar dólares y dos altos funcionarios estaban en el aeropuerto para embarcarse: uno llevaba dos “equipajes de mano”. Para mala suerte, el maletín se abrió y los paquetes de billetes se regaron. El compañero le reprochó: debías sacar el dinero poco a poco. Y el involucrado le aclaró: “eso mismo estoy haciendo”.Por esa mala experiencia, otros de mente lúcida, corazón ardiente y manos limpias han estado llevándose los billetes a dos manos, o guardándolo bajo la cama.

En fin: la velada del 5 de Diciembre resultó muy agradable y convenimos que es recomendable hacerse rico …aunque sea honradamente. ¡Caída y limpia! ¡Viva Quito!